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UNA FORMA SANA DE PREOCUPARSE POR LOS HIJOS

Todos nos preocupamos por nuestros hijos casi desde el mismo momento que sabemos que viene en camino una forma sana de preocuparnos por los hijos incluye la previsión, análisis de las diversas situaciones y las posibles soluciones que se puedan encontrar. A los hijos hay que protegerlos no sobreprotegerlos.

Hay varios tipos de padres aquellos que quieren preparar a sus hijos para la vida y quienes buscan preparar la vida para sus hijos, los niños a medida que crecen se enfrentan a nuevas dificultades y deben aprender a resolverlas y este proceso se da con las debidas frustraciones. Dale Play y te lo cuento en el video:

Lo más común escuchado en mis consultas al preguntarle a los padres porque sobreprotegen a los hijos o porque no los dejan vivir su espacio es porque quieren evitarles cualquier dolor físico o emocional. Pensar esto es normal debido a que los padres son quienes empatizan más con sus propios hijos y sienten la responsabilidad de evitarles cualquier emoción negativa.

Ahorrarles estas vivencias a los niños y adolescentes lejos de hacerles un bien se les está haciendo lo contrario, todos los sinsabores, frustraciones de la infancia y conflictos de la adolescencia son necesarios. Crecer es difícil, a veces dolorosos, pero necesario para nuestros hijos.

Para aprender a preocuparse por los hijos de una forma sana se debe:

  1. Dejar experimentar las emociones positivas y negativas, los momentos de plenitud y también los de desdicha. No se trata de desentenderse de los hijos ni de los momentos que viven se trata de acompañarlos y guiarlos en la gestión emocional.
  2. Acompañar en las equivocaciones, por experiencia e intuición los padres saben muchas veces cuando los hijos se van a equivocar, pero no se les debe decir ni obligar hacer lo que uno quiere, hay que dejar que experimenten la derrota.
  3. Nunca premiar las emociones negativas para conseguir una positiva, es decir, nunca ceder ante los caprichos, reproches y rabietas para lograr que el niño o adolescente este contento y en armonía.
  4. Comunicar de forma clara, precisa y asertiva los sentimientos, emociones, gustos, preferencias y sobre todo lo que se espera de ellos, no se debe suponer que lo saben porque los niños y adolescentes no tienen como prioridad nuestras expectativas, por su naturaleza e inmadurez piensan primero en ellos, los padres son los responsables de cerciorarse que entienden lo que esperamos.
  5. Respetar y valorar el tiempo de recreación, el hecho de los padres se preocupen por sus hijos no significa que para que puedan lograr algún objetivo por ejemplo superar un examen se les prive del tiempo libre para que estudie.
  6. Conseguir un intercambio positivo con los hijos, hay que interesarse por lo bueno incluso mucho más que por lo malo, esto segundo siempre toma más protagonismo y parece que está siempre presente mientras que las cosas buenas como son así parecen pasar desapercibidas.

Me sorprende cuando en consulta muchos padres al preguntarle sobre 5 gustos y preferencias de los hijos, no son capaces de enumerarlas todas o no con certeza.

  1. Saber preguntar a los hijos es fundamental, a nadie le gusta ser espiado pero tampoco a nadie le gusta ser abandonado, hay que preguntar para generar conversaciones enriquecedoras que nos den información valiosa sobre cómo se encentra, qué le gusta, que le disgusta, que momentos han sido los más importantes, qué complicaciones tiene y cómo podríamos ayudarlo.
  2. Nunca suponer que ellos quieren que le resolvamos la vida, el hacerle todo a los hijos solo trasmite un mensaje equivocado a la intención de los padres y es que te lo hago porque tú eres incapaz.

Una forma sana de preocuparse por los hijos tiene como objetivo generar relaciones ganar – ganar, valorar a los hijos por sus propias capacidades, involucrarse en sus vidas de una forma sana y respetuosa. Cada niño a medida que crece pasa por diferentes etapas, tiene diferentes necesidades y espera diferentes cosas de los padres. Hay que crecer como padres con ellos y no quedarse en la etapa paternalista.

Un fuerte abrazo, hasta una próxima y recuerda contactar para cualquier consulta.

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