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TU HIJO EN EL FUTURO

Comienzo el día de hoy con el siguiente ejercicio para visualizar a tu hijo en el futuro, te invito a que cierres los ojos y te imagines 25 años más tarde en tu casa,  tocan el timbre y es tu hijo(a). ¿Cómo quisieras que fuera?, ¿Qué quisieras que te dijera?, ¿Cómo quisieras que se comportara?, ¿Qué éxitos te gustaría que tuviera?, ahora quiero que abras los ojos y reflexiones sobre tus sentimientos y emociones.

Este pequeño ejercicio es muy reflexivo y lo hago con la intención que nos sensibilicemos en relación a la educación de nuestros hijos, insisto mucho en que los padres somos en gran parte participes del éxito o no de nuestros hijos y de los resultados que obtienen a lo largo de su vida, no sin ser extremistas y decir que cuando lamentablemente nos conseguimos con muchachos con problemas o frustrados sean los padres los responsables del todo.

Un niño nace sin saber ni desear nada, de hecho su cerebro aún no está desarrollado actúa por instinto  y los primeros años de vida son dependientes de los padres, funcionan a través de las emociones y no se portan bien o mal o solo se comportan y actúan por el conocimiento o no que tienen de su alrededor.

A medida que crecen los padres les van enseñando a dormir, a comer, a estudiar, a no gritar a saludar en fin a todo lo que dentro de su entorno consideran que es adecuado o no. Cuando llegan a los 6 años ya el niño ha construido su patrón de conducta, ha desarrollado su carácter, conoce los límites y maneja adecuadamente las rutinas.

Si hasta ese momento al niño no se le han creado habitos, límites y normas de comportamiento, él no podrá comparar entre lo que está bien o mal, no sabrá cuáles son sus límites, no distingue entre lo que quiere hacer y lo que debe hacer y lo peor de todo es que son niños que viven en incertidumbre, eso se traduce en improvisación, inseguridad y continua dependencia.

En él ejercicio que hicimos al principio vimos a esa persona que queremos que sea nuestro(a) hijo(a), pues ahora reflexiona sobre ¿Qué estás haciendo tú para ayudar a formar a esa persona? Y no me refiero solo a que digas en casa no falta nada, pago todo, o va al mejor colegio.

La reflexión que quiero que hagas es que ese adulto que estoy segura que ves es una persona: educada, emocionalmente estable, cariñosa, solidaria, feliz, simpática, trabajadora, luchadora, empática, flexible, colaboradora, familiar, comunicativa, motivada y para de contar de competencias todas ellas positivas, puesto que así somos los padres  queremos para nuestro(a) hijo(a) lo mejor.

Pues ya Sócrates planteaba en su época que debemos educar a los jóvenes para no castigar a los adultos, a esto es que me refiero siempre somos el principal ejemplo de nuestros hijos y si educamos dando el ejemplo todo fluirá más rápido sin tantos NO, que de paso son inútiles porque cada NO se convierte en el cerebro del niño en sí.

Si ahora te dijera: NO PIENSES EN ELEFANTES NARANJAS, estoy casi segura que se te vino a la mente los elefantes naranjas, esto es lo mismo que le pasa a nuestro hijo cuando nos pasamos el día diciendo no hagas, no toques, no hables, no pienses, no juegues, no grites, etc.

Os propongo algunas actitudes para educar con amor y disciplina con la finalidad de ayudar a nuestros hijos a ser hombres y mujeres de éxito:

  1. ENSÉÑAR EL AUTOCUIDADO. Esto se refiere a que él niño aprenda a dormir, comer, jugar, estudiar y relacionarse adecuadamente, un niño que no haga estas cosas a diario, va a tener vacíos en su pirámide de Maslow y de no cubrirse las necesidades no se llega a la autorrealización. Entiende bien el término de enseñar, es muy diferente a satisfacerle. Está claro que a un bebe de 6 meses no se le puede enseñar a ir al baño, a ducharse y comer solo, pero si se le puede enseñar que hay rutinas y que hay que respetarlas por su bien.
  1. ENSÉÑAR A MANEJAR LA FRUSTRACIÓN.Esto lo puedes hacer desde antes de andar el niño, desde que piden las cosas, quieren todo, tiran, rompen y exploran en su mundo sin ninguna razón lógica más que la de descubrir, pues enséñale a que los adornos son para mirar, no para tirar ni jugar, llorará un par de veces y es normal, pero tú le darás el ejemplo y él lo entenderá créeme que es así. Esta es una de las cosas más importantes de enseñar y de las que primero se puede enseñar, un niño que aprenda a manejar la frustración aprenderá además a comunicarse, a ser empático, se le estimula la creatividad, es resolutivo, aprende de  los límites, y lo mejor se va preparando a aceptar el NO. Las personas que no toleran la frustración son las personas que se estresan con facilidad, les cuesta encajar en un grupo social, son prepotentes, caprichosos, carecen de empatía pueden llegar a ser víctimas de buying, tienen autoestima o muy bajo o muy alto.
  1. CREAR HÁBITOS DE ESTUDIO.Paulo Freire dijo: “Enseñar no es transferir el conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción”. De esto se trata de que le demos todas las herramientas a nuestros hijos para que ellos a través de su creatividad desarrollen propios métodos de estudio, aprendizaje y sean autodidactas, pero nuestra labor consiste en llevarlos de la mano hasta que aprendan el hábito. Debemos desde pequeños fijarles un espacio adecuado, las herramientas y el tiempo para actividades educativas, utilizar términos como vamos a estudiar, a aprender, hacer deberes, las tareas, en fin denominaciones que impliquen responsabilidad y que las mismas sean manejadas con naturalidad.

Os pongo un ejemplo muy típico que me consigo en mis sesiones y es que hay madres que como no trabajan se dedican a estudiar con los niños, hacerle los deberes y a supervisar todo lo referente al colegio del niño, cuando éste crece y ya su madre lo quiere dejar hacer, él no quiere, se entra en conflicto y muchas respuestas de estos hijos es como ella no trabaja que me ayude, total que más le da. Aquí hay dos barreras, una  él cree que su madre no trabaja y eso es lo que le toca lo cual es un grave error porque estudiar es la responsabilidad de cada uno y el beneficio es para el que lo haga y la segunda NO tiene ningún hábito creado.

  1. EDUCA CON EMOCIONES.Importantísimo, me he conseguido con clientes hombres que me dicen que quieren que sus hijos sean más cariñosos, y les pregunto: ¿Cuántas veces le dices a tu hijo que lo amas?, ¿Te ha visto llorar?, ¿Qué haces para avisarle que estas enfadado o que no es buen momento para hablar? Y otras preguntas más, y me dan la sorpresa que él es hombre, que no fue enseñado a decir te amo, que es el padre y no tiene porque avisar si se enfada o no. O todo el extremo  las madres que se desbordan de amor, y consideración hacia sus hijos. Pues queridos padres para todo debe haber un equilibrio, aquí en la educación las suposiciones no encajan, hay que aprender a reconocer nuestras emociones, a vivirlas, a no esconderlas y a enseñar a nuestros hijos a lo mismo. Por ejemplo no le podemos decir a un niño pequeño que no grite si lo estamos gritando o a un adolescente que no de un portazo si nosotros lo ignoramos o golpeamos una mesa o terminamos con la frase “lo digo yo y punto”.

En forma muy breve lo que quiero, es hacer un llamado a la cordura y que eduquemos desde el corazón lleno de amor, pero con disciplina y preparemos a nuestros hijos para un mundo que cada día es más complejo, donde sobreviven los agiles y destacan los mejores, donde cada día se ve una sociedad más fracturada y competitiva, los valores hay que buscarlos con lupa.

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