inteligencia emocional

QUE ES LA COMUNICACIÓN EN NIÑOS

El hábito de la comunicación en niños surge en un principio por una reflexión muy personal, en la cual me pregunto ¿qué nos está pasando? Que la vida se nos va y no nos comunicamos, nos falta contacto personal, emocional y hasta físico en todos los aspectos. Veo como padres no saben ni cuáles son los nombres de los profesores de sus hijos, ni mucho menos con quienes juegan o con quienes no.

Me preocupa enormemente ver como el día a día, los trabajos, las responsabilidades de la vida cotidiana nos quitan el valor que tiene el comunicarnos adecuadamente con nuestros familiares, amigos pero sobre todo con nuestros hijos.

Cuando escucho a las madres decir, o hago la comida o hablo con él o ella, me quedo pensando ¿realmente no puedes hacer las dos cosas?, pero estamos automatizados a las rutinas, al desenfreno del día a día, a que suponemos que con atender las necesidades básicas de un hogar está todo hecho, pero realmente no es así.

Que pasa con nuestros adolescentes, cuando llegan al instituto y empiezan a vivir otro mundo, que en su mayoría no cuenta ni lo bien que le va ni lo mal que le va, sea cual sea el caso. Eso no es por culpa de ellos, ni de su personalidad es culpa nuestra, de como lo hemos educado, del ejemplo que le hemos dado y lo que les trasmitimos.

Dale play y escucha el video:

Ya  Stephen Covey en su libro de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva habla de la comunicación como un hábito, esto quiere decir que la comunicación forma uno de los pilares fundamentales para nuestro bienestar, de hecho no solo existe la comunicación extrínseca sino primero y para mí la más importante la intrínseca.

La manera en que nosotros mismos nos hablamos, nos vemos y nos comunicamos con nuestro yo interior es la misma forma como nos comunicamos con terceras personas, Mark Twain dice: “No hay una imagen más triste que un joven pesimista”. Y es así que lamentable es escuchar a un niño o adolescente decir pero para que voy a estudiar si total igual suspenderé, o para que voy a jugar si esos niños no me hablaran, o las adolescentes que dicen para que voy comer sano si seguiré gorda.

Pero estas respuestas automáticas además tienen un fondo y son los padres, lo digo con todo el conocimiento y experiencia porque lo he vivido,  tengo clientas que empecé a trabajar con ellas porque se sentían estresadas porque el tiempo no les alcanza, la vida es un sinfín de problemas y han criado a sus hijos sin un respiro, lleno de actividades, de deberes y compromisos, que cuando llega el fin de semana los niños no saben distinguir que día es y a veces solo preguntan cuándo podré estar en casa.

Lo peor de esto no es el estrés que viven el niño también, lo peor es que les trasmitimos que la vida es eso, lo que comunicamos es “no hay tiempo para nada”. ¿Qué pasará cuando crezca?, el niño no tendrá tiempo para nada.

Que pasa con los niños tímidos, tienen unas características determinantes por su propio carácter, pero estono significa que no podamos educarlos para que se comuniquen adecuadamente con nosotros, hablen de sus cosas, nos cuenten de su vida y nosotros también hablemos con ellos de nuestra vida. A los padres con hijos tímidos y callados les cuesta aún más romper las barreras del silencio y si  a eso le sumamos por ejemplo una vida llena de compromisos, ¿qué pasará con él en la adolescencia?

Quiero que reflexionemos muy bien sobre lo que la comunicación significa y lo importante que es hacerlo un hábito dentro de la vida de los niños como lo es el comer, dormir, jugar o estudiar. A través de la comunicación conocemos y expresamos sentimientos, emociones, pensamientos y acciones.

Nos enteramos de todo a través de la una adecuada comunicación cuando aprendamos a escuchar, a comprender y a expresarnos apropiadamente sin forzar que mi punto de vista sea el mejor o que yo tengo la razón, estableceremos verdaderos vínculos de comunicación y así enseñaremos a nuestros hijos a comunicarse adecuadamente.

Os propongo estos pequeños ejercicios para comenzar a practicar la comunicación entre padres y  niños a partir de 3 años:

  1. Escuchar y luego hablar. Aprovéchate de lo egocéntricos que son los niños a estas edades y escucha todo lo que te cuenten, a partir de ahí empieza a indagar con preguntas abiertas como ¿Qué fue lo que más te ha gustado hoy? ¿qué te hubiera gustado hacer? ¿Cómo son tus amigos?, en fin partiendo de lo que nos cuenten podemos sacar mucho provecho. Si ha ocurrido algo desagradable se empático no porque su mundo no sea el tuyo deja de ser importante. Dedica 10 minutos al día y luego que tengas el hábito creado pasado 21 díasincrementas el tiempo según tu disponibilidad y la de tus hijos.
  1. Juicio “Cero”. Sea la situación que sea escucha primero todo lo que tu hijo tenga que contarte y de igual forma pide que lo hagan contigo. Dedícate 21 días a hacer el reto de no emitir juicios, esto lo logras entrenando el cerebro cuando tu hijo hable y cuente algo, no reacciones para enjuiciar, reacciona para ponerte de su lado inclusive en la peor situación. Eso sí ten claro que esto NO significa aprobar. Por ejemplo reprobó una asignatura, en vez de decirle claro si no estudias, normal que repruebes, le puedes decir vaya que se te da mal esto, ahora ¿qué harás para mejorar?
  1. Escucha los gestos. Dedica 5 minutosal día durante 15 días para verte frente al espejo cuando estés feliz, triste o enfadado(a), si es posible apunta lo que te trasmite la imagen reflejada a través de cada gesto, has lo mismo con tu hijo(a), obsérvalo con detenimiento en cada emoción que veas y toma nota por 15 días.  Al final de este tiempo saca similitudes en la forma de expresar cada uno sus emociones, te sorprenderás.
  1. El silencio también habla. Durante 21 díasaprende a callar si no tienes nada bueno que decirle a tus hijos, si no puedes trasformar un comentario negativo en positivo, o si estas tan feliz que no sabes que decir u ofrecer, también puedes callar. Por ejemplo le dan las notas y las aprobó todas, quisieras ofrecerle o comprarle lo que él o ella pida, pero esto no es correcto, ese es su deber, estudiar. Pues callas y en otro momento le dices que bien se te dio el trimestre o cualquier afirmación positiva si caer en halagos.
  1. Cuéntalo todo. Durante 15 días seguidos si estas con un niño hasta los 6 años puedes buscarte un cuento o imaginarte una historia que no dure más de 3 minutos en donde relates como un niño no tiene secretos con sus padres, donde el niño aprenda que no importa lo que haga siempre debe contárselo a los padres. Para niños más grandes y adolescentes invéntate una escena tuya o si la tienes real mejor de cuando tenías esa edad, con algún incidente malo pero que lo contaste y recibiste apoyo de tus padres más que represión y trasmite que esa sería tu posición.

Hasta una próxima entrega y el llamado a que nos comuniquemos todos, a que retomemos ese calor humano que todos llevamos dentro y que lo incluyamos en la educación de nuestros hijos, que estemos seguro que una educación basada en la comunicación dejará los mejores resultados para el futuro adulto que se enfrentara muy pronto al mundo.

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1 comentario
  1. Yacquelin Briceño
    Yacquelin Briceño Dice:

    Muy cierto, la buena comunicación es fundamental para el ser humano, lo ayuda incluso creo yo, a tener mejor equilibrio mental, y como bien explicas en tu artículo, es fundamental crear ese hábito desde temprana edad, conozco gente adulta que son poco comunicativos, no se como hacen para vivir casi que en un mundo de silencio, creo que a la larga eso te lleva a ser una persona difícil de enterder, sobre todo en el ámbito familiar, y de pareja…como siempre, super complacida con tus artículos…

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