educación

PADRES COMPLACIENTES

Los padres llegan a ser complacientes para evitarle a los hijos pasar por lo mismo que ellos pasaron, hace 40 y 50 años la educación no era la misma, los padres no eran tan permisivos y complacientes, los estilos de educación familiar solían ser más autoritarios.

Actualmente veo con preocupación a padres que le hacen los deberes a los hijos para que cumplan al día siguiente con sus responsabilidades y que ellos no hicieron por estar jugando, otros que aunque no aprueben sus estudios los dejan sin medida estar en las pantallas sin control ninguno por miedo a que se enfaden, algunos compran el tabaco, dan dinero y proporcionan hasta las pastillas anticonceptivas a los adolescentes que aunque no estudien ni atienden responsabilidades los padres no quieren que se priven de nada.

Estos progenitores son padres complacientes que se enmarcan en el tipo  permisivo que no miden las consecuencias de sus actos, no se trata estar intercambiando por ejemplo permiso de jugar por hacer deberes, o de estudiar para darte las pastillas anticonceptivas, se trata enseñar a los niños que en la vida hay que ser responsable para todo, es decir, si eres responsable para jugar y divertirte, debes serlo también para cumplir con los deberes del colegio. Si una joven de 18 años es responsable para mantener relaciones sexuales debe serlo para estudiar o trabajar y cumplir con responsabilidades.

Actualmente vivimos una época de preocupación hay familias que no logran un punto de equilibrio para educar a los hijos y esto es muy complicado porque de lo contrario se viven situaciones o de mucha represión o mucha complacencia.

Dale Play y te cuento más:

Te mencionaré algunas desventajas de ser padres complacientes:

  1. No establecen rutinas ni limites a los hijos porque lo consideran un maltrato.
  2. Confunden el compartir con sus hijos con complacer deseos.
  3. Las relaciones entre padres e hijos son de igualdad.
  4. No se infunden el respeto, responsabilidad ni autonomía.
  5. Los hijos destacan como egocéntricos, impulsivos, y dependientes.
  6. Carecen de empatía y no desarrollan suficientes habilidades sociales.
  7. Estimula el consumo de alcohol y drogas.

Aunque la intención de los padres no sea la de hacer daño a los hijos se lo hacen, evitar que un hijo en esta época no trabaje a los 16 para que no viva la misma experiencia que tuvo su padre, es válida, siempre que se estimule al hijo a estudiar y a prepararse en la vida con responsabilidad y autonomía para poder encargarse de su propia vida. No dejarlo en casa sin hacer nada en una rutina monótona (cama, televisión, videojuegos, fiesta, comer, cama), esto aunque parece increíble lo veo con más frecuencia de la que me gustaría.

Siempre le digo a los padres imagínate a tu hijo en 15 años, ayúdalo a construirse su propio mundo a ser independiente, a que tenga la vida que quiere tener y que sea feliz. Una persona sin autonomía, dependiente, sin autocontrol ni habilidades sociales, irresponsables y poco motivadas será un adulto infeliz.

El gran problema que existe es que los padres en esos deseos de hacer feliz a los hijos hacen lo que sea para nunca decir NO, tratan como sea de complacer y confunden este acto con la benevolencia. Un padre benevolente es un padre que:

  1. Guía a los hijos sin hacerle todo aquello que puede hacerse.
  2. Ayuda a que los hijos lleguen a donde quieren llegar pero no asumiendo el esfuerzo total.
  3. Enseña sus métodos sin condicionar la conducta de sus hijos, siendo flexible para que cada uno consiga lo quiere sobre la base de sus capacidades.
  4. Generan emociones positivas basadas en la responsabilidad y cooperación.

El mejor regalo que se le debe dar a los hijos y donde los padres deben ser totalmente complacientes es dando amor, educación con valores, tiempo para compartir, buen ejemplo, responsabilidad, autonomía, comunicación asertiva y herramientas para que se preparen para la vida no prepares la vida para ellos.

Un abrazo y hasta una próxima.

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4 comentarios
  1. Pilar
    Pilar Dice:

    No puedo estar más de acuerdo con lo que dices. Es un tema que he observado en multitud de ocasiones, y es difícil concienciar a los padres para que cambien el chip.

    Responder
    • Adafrancys
      Adafrancys Dice:

      Muchas gracias por comentar. La verdad es que veo con mucha preocupación como muchos padres confunden la felicidad de los hijos con ser permusivos, sobreprotectores o incluso dejarse maltratar. Hay que trabajar y aportar mucho a las familias

      Responder
  2. Ariadna Markto
    Ariadna Markto Dice:

    Hola Adafrancys,
    Coincido contigo que esto es un gran problema hoy en día. Yo creo a veces no se asume el hecho de que no estamos para ser los “compis” de nuestros hijos, sino sus padres y en ese rol toca poner límites y ejercer la autoridad natural que es parte de ese rol. Yo creo que el amor, la calidez y la confianza no están reñidos con la disciplina, los límites y la responsabilidad.

    Responder
    • Adafrancys
      Adafrancys Dice:

      Gracias por comentar y hacer tan sabia reflexión. Ciertamente noto que los padres creen que los limites y normas son castigos. Un error querer ser amigo de los hijos, si somos amigos quedan huérfanos

      Responder

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