maltrato infantil

MALTRATO INFANTIL

Hola a todos. Que tema este tan poco agradable: “Maltrato infantil”,  yo diría que dichas acciones deberían ser parte del pasado y ausentes en los hogares, pero lamentablemente no es así. De primera mano he podido apreciar estas vacaciones casos reales.

En mi viaje de vacaciones rodeada de familias y muchos niños un día observe  la triste escena cuando entro al baño del restaurante y veo como una madre golpeaba y gritaba a un niño de aproximadamente 7 años, al ver aquello mi hijo quedó aterrorizado y yo también, no me da miedo decirlo y además mi reacción fue la de llorar por impotencia, rabia y empatía de imaginar lo que sentía el niño en aquel momento y la huella que estaba quedando en él. La mujer al verme se retiró del sitio sin dejar rastro.

Pero además otro día también presencié a una madre como se gritaba, ofendía y pegaba con una pequeña de 6 años. Igualmente enfadada, triste y con solo mirada acusadora pude actuar.

Os cuento esto porque no me cabe en la cabeza como pueden ocurrir acciones de este tipo en los años que vivimos, como con todo el conocimiento legal, psicológico y emocional puede haber familias con esta dinámica.

Javier Urra Psicólogo y profesor Universitario dijo unas sabias palabras: “Lo que se oye se olvida, lo que te hacen sentir, No”. De esto no cabe la menor duda, de hecho de ahí parten los lazos amorosos y amistosos que se generan entre las personas.

Cuando nos sentimos bien con las personas empatizamos, cuando nos sentimos mal rechazamos. Salvo casos excepcionales y nada sanos las personas están al lado de quien les hace daño. Cuando un padre maltrata a un hijo le hace sentir dolor, repudio, tristeza, frustración, desolación, lo mismo ocurre en viceversa.

Un estilo de educación familiar trasciende y se suele repetir en generaciones futuras, los padres que gritan y pierden la paciencia suelen ser aquellos que fueron educados bajo un estilo de educación autoritaria y manifiestan que así lo aprendieron, que no vieron otra cosa. Muchos han cambiado, oros lo están haciendo y buscan ayuda para ello, pero lo más preocupante los que no se dan cuenta del error que comenten y continúan así, maltratando.

Hay cifras en España que dicen que en promedio 37 niños por día son maltratados. El ministerio de Sanidad advierte que es posible que las cifras no sean del todo completas y queden casos sin ser registrados.

Actualmente se ve un aumento del maltrato emocional  y es que muchas veces se ejerce hasta de forma inconsciente, los padres para abstenerse de pegar: gritan, insultan, amenazan, rechazan, ignoran. Las consecuencias son irreversibles y suelen notarse durante la adolescencia pues estos niños se sienten rechazado, tienen baja autoestima y no llegan a desarrollar habilidades sociales de forma satisfactoria.

Cualquier tipo de maltrato tiene consecuencias, principalmente quisiera mencionar los de nivel emocional, entre estos se encuentran:

  1. Posibilidades de sufrir depresiones, problemas de alcohol o drogas en la adolescencia.
  2. Dificultad para integrarse socialmente.
  3. Rechazo hacia los padres y miembros de la familia.
  4. Copia de conducta en la edad adulta, estudios demuestran que padres abusivos fueron abusados.
  5. Problemas de autoestima.
  6. No desarrollan la empatía.
  7. La comunicación es agresiva o pasiva, pero nunca asertiva.
  8. No aprenden a gestionar conflictos.
  9. No son capaces de gestionar adecuadamente las emociones.
  10. El comportamiento suele ser agresivo o pasivo.

Estas y muchas consecuencias más impiden el adecuado desarrollo físico, emocional y cognitivo del niño. El maltrato en cualquiera de los ámbitos que ocurre no se debe consentir y es indispensable la actuación para que los padres tomen conciencia sobre el estilo educativo que están llevando a cabo.

Como siempre un llamado a la conciencia y la actuación familiar, nunca se deben repasar los límites por ninguno de los miembros de la familia. El abandono, la indiferencia y el olvido también es sinónimo de maltrato, el dejar hacer sin mediada el insultar sin pegar, el amenazar  y cualquier ofenda es maltrato. Pensar antes de actuar, respetar y amar ha de ser elementos primordiales en la educación de nuestros hijos.

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