adafrancys

LOS PADRES CONTROLADORES

Los padres controladores son aquellos que entran en dos estilos educativos, el sobreprotector y el autoritario. Son los que buscan preparar la vida de los hijos para que sean felices dentro del concepto que sea para ellos esa felicidad.
La educación como siempre lo digo debe ser respetuosa hacia el niño como ser único que es con sus propias características, necesidades y deseos. Educar es como lo explico en mi libro: “Educar con Disciplina y Amor” guiar a nuestros hijos a sacar lo mejor de ellos, a enseñarles a tomar decisiones y ayudarlos a aprender de sus propios errores.
En todos los casos familiares con los que he tenido la virtud de trabajar muchas veces los conflictos que existen en la adolescencia es producto de padres controladores, porque en edades tempranas este tipo de educación no despierta ninguna rebeldía en los hijos, sin embargo, los padres controladores en la adolescencia suelen recibir un rechazo rotundo de los hijos.
En mis continuos programas de radio, entrevistas y entradas en el blog digo que la educación es “Preparar a los hijos para la vida porque no le podemos preparar la vida para ellos”, es decir, es enseñarlos a valerse por sí mimos.
Para educar entonces es cierto que los límites y las normas son las bases fundamentales en la construcción de hábitos y estos serán los cimientos en la formación de los futuros adolescentes y adultos responsables.
Para ayudar a los padres a no ser controladores y a quienes los son a cambiar este estilo educativo os propongo estas pautas:
• Nunca enjuiciar la personalidad de los hijos, solo los comportamientos. Por ejemplo: no decir que desordenado eres, pero sí: observo que has dejado la habitación desordenada, recuerda es nuestra norma el orden.
• Las cosas que hacen los hijos debe tener el propósito de aprender y madurar no de complacencia hacia los padres, el beneficio debe ser para ellos principalmente.
• No recurrir a los chantajes. Por ejemplo: Si arreglas la habitación vas de fiesta.
• Las normas deben ser reales, medibles y que se puedan supervisar. En el caso de la supervisión con los adolescentes ocurre que esta última condición fuera de casa se escapa de las manos, ahí la única herramienta es el grado de responsabilidad del adolescente. Por ejemplo: en casa la norma es que NO FUME ni tenga tabaco, en la calle no se puede estar seguro que no lo haga, sin embargo, si conoce los daños y consecuencias que esto le puede acarrear seguro lo pensara antes de hacerlo.
• Educación emocional, una educación basada en los principios de la inteligencia emocional es indispensable para estrechar lazos emocionales y familiares que se consolidaran en la comunicación, respeto y responsabilidad.
Pienso que los padres debemos tratar de no ser tan blandos que nos puedan exprimir, ni tan duros que nos podamos partir pero si lo suficientemente serenos para tolerar y sabidos para educar.
Deja que tu hijo aprenda de sus errores, que tome decisiones en su vida, conoce sus verdaderos gustos, preferencias y deseos para su vida. Así es la única forma de ayudarlo en su propio camino de la vida.

Compartir esta publicación:
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *