comportamiento de niños

¿LOS NIÑOS SE PORTAN MAL?

Dale play y te explico las 10 razones de porque se portan mal los niños:

Existen comportamientos digamos genéricos cuyas manifestaciones tienen elementos común en los niños, sobre todo en la primera etapa de vida entre los 0 y 3 años de edad, que inclusive se alarga en muchos hasta los 6 años. Cuando está presente alguno de estos elementos el niño manifiesta su molestia a través de comportamientos inadecuados pero ¿los niños se portan mal? , la respuesta NO solo tienen comportamientos como: pataleas, llantos injustificados aparentemente, malas respuestas, gritos o ignorancia hacia el adulto, entre estos se encuentran:

  1. Necesidades Básicas sin cubrir. Estas están mucho más allá de solo comer, dormir, ir al baño y vestirlos. Abarcan un abanico de necesidades, entre ellas: resguardo físico y psicológico tienen derecho a una buena educación basada en el respeto de los derechos del niño; experiencias según sus edades y etapas, no se puede forzar al niño a que aprenda algo para lo cual no está preparado “cada niño es un mundo”; enseñar con límites y expectativas, nunca acudir al castigo físico, siempre explicarle al niño lo que se espera de él y hasta donde se puede llegar, si un niño no conoce las reglas, nunca las cumplirá y respetar los métodos e información del colegio, hay niños que se portan mal en el colegio o viceversa porque no existe comunicación y homogeneidad entre los criterios de ambos y los niños a esas edades no entienden de la diversidad de juicios.
  2. Desean sentirse importantes. Tal como lo expresa Brazelton: “no podemos experimentar emociones que nunca hemos sentido”, si a los niños se les demuestra constantemente lo importante y amados que son, serán adultos emocionalmente hábiles, con capacidad para amar, respetar y empatizar con quienes les rodea.
  3. No se pueden comunicar. Los niños tienen su propio mundo es limitado a sus conocimientos, vivencias y experiencias y no entienden las conversaciones de los adultos, no saben de política, ni cambios sociales, económicos ni mucho menos de lo que nos sucede en el trabajo, se portan mal a veces en medio de conversaciones porque no saben lo que hacemos en medio de una plática con temas aislados a ellos. Me paso con una cliente que acudió muy preocupada porque su niña de 4 años comenzó a portarse muy mal en las comidas desde que su padre empezó a ir a casa a comer, después de indagar y de días y días de trabajo, descubrimos que esta era la razón: ella no sabía de lo que hablaban sus padres y se comportaba mal para llamar su atención y sacarlos de las conversaciones. Hay un ejemplo muy fácil para que entendáis como se sienten los niños, imaginaros en una mesa llena de chinos hablando y vosotros por supuesto no habláis el idioma y así pasáis una comida entera con ellos escuchándolos, viendo gesticular, moverse, en fin, ¿cómo os sentiríais?.
  4. No han entendido las normas. No me cansaré de deciros que desde antes que nazcan los hijos los padres deben haber acordado lo que será la enseñanza para sus niños y en ello deben estar pautadas las normas y limites, los niños crecen muy rápido y desde bebes van observando, conociendo e indagando el medio ambiente que les rodea, no se puede esperar a que el niño tenga 3 años para decirle que no se tiran las cosas, o que coma solo para explicarle que se debe sentar en una mesa a comer, o que vaya al colegio para que sepa que no se pintan las paredes, las normas siempre deben estar presentes, entendidas y respetadas por todos los de la casa, si el niño por ejemplo debe comer todo, los padres han de ser los primeros en dar el ejemplo. En cada norma hay que explicar los beneficios de cumplirla y las consecuencias lógicas de no hacerlo.
  5. Estrés ir a otro ritmo. Los niños son una esponja para el estrés, se piensa que como su mundo es resumido al juego, comer, dormir, baño, ducha y algo más, es todo más sencillo, resulta que es muy difícil para ellos, no entienden las nociones del tiempo ir rápido, lento, llegar antes o después no tiene significado para ellos, entonces desde que los levantamos por nuestro afán de cumplir con todas las responsabilidades los sumergimos a ellos en nuestro mundo complicado, hasta que estallan y se portan mal, lo que siempre propongo en mis sesiones es trabajar con planes, horarios y tablas reales de actividades, actualmente es común ver a los niños apuntados a muchas de actividades porque los padres trabajan y no pueden cuidar de ellos, es recomendable valorar la importancia, rendimiento y beneficios de las actividades en la vida del niño.
  6. Son una reacción normal como medio de actuación ante las cosas desconocidas. Lisseth Cabarcas neuróloga pediatra comenta: “el sistema nervioso central se alerta y permite actuar de manera correcta”. Lo experimentan cuando los niños se van a separar de los padres, entran a una guardería o colegio, al ver personas extrañas, si hay tormentas, descubren la oscuridad, los primeros dibujos o cuentos con mostros, cambios de vivienda, separación de padres, presenciar discusiones, lo ideal es enseñarles que es normal que los padres salgan y regresen luego, que los monstruos no existen, que las tormentas pasan y así con todo lo que le ocasione nervios, pero no regañarlos ni esconderles este sentimiento.
  7. Es totalmente normal sentir celos durante la infancia, la llegada de un hermanito, cambios en la familia, en los colegios, en su círculo de amigos. Lo que el niño hará será llamar la atención del adulto y lo hace portándose mal porque su objetivo es ser atendido y sabe que así lo lograra, para contrarrestar estos comportamientos siempre recomiendo que al niño se le tome más en cuenta cuando se porta bien que cuando se porta mal, cuando se porta bien se le debe besar, abrazar decir palabras bonitas, acompañar, en fin, pero si se porta mal se le debe ignorar.
  8. Cuando los niños no saben qué hacer, automáticamente se aburren, algunos ya lo saben decir, otros solo se portan mal sin saber que explicación darles, las razones son muy simples, los niños de ahora principalmente están sometidos a mucha información, a muchos estímulos tecnológicos que los meten en mundo virtual y cuando salen de ese mundo virtual o se cansan y se enfrentan a la realidad: jugar con juguetes, estar en un sitio de espera con adultos, un viaje largo, se aburren. Lo que se debe hacer es enseñarles a los niños a que el aburrimiento es un medio para usar su creatividad y empezar a distraerse, crearse un cuento, un juego con un coche, un dibujo o cuento fantástico. Por eso opino que SI ES BUENO QUE SE ABURRAN.
  9. También aparece acompañado con los nervios como ya lo vimos, pero a diferencia que los nervios van más dirigido hacia el futuro de lo que ocurrirá, éste es en el presente aparece instantáneamente hacia la respuesta por un estímulo. El típico ejemplo es cuando los niños tienen miedo a dormir solos, están felices jugando y cuando se les dice a dormir automáticamente comienzan a llorar o pegar, en resumen a comportarse de una forma inadecuada. Para evitar estos comportamientos hay que tratar el miedo, cuando desaparezca, desaparecerá el comportamiento.
  10. Los niños crecen, y se cree que como van adquiriendo habilidades y destrezas no deben portarse mal, por el contrario deberían ser cada día mejores. Pero es que ocurre lo contrario por culpa de los adultos, no estamos preparados para irles dando su propia autonomía e independencia y los empezamos a frenar, a decirles todo lo que deben hacer, decir, que ponerse, que jugar, que hacer y esta actitud de anticiparse a todo crea frustración en el niño. El mejor tratamiento es conocer las capacidades del niño, dejarlo actuar en el ambiente que puede según sus habilidades, apoyarlo, estimularlo y acompañarlo pero dejándolo hacer.

En resumen los niños tienen muy bien justificados sus comportamientos y a temprana edad (siempre que estén sanos y no tengan ninguna condición especial) es crucial la educación que reciban de sus padres y como lo dijo Sócrates: “Debemos educar a los jóvenes para no castigar a los adultos”. Un fuerte abrazo y hasta una próxima.

 TE RECOMIENDO QUE PINCHES Y LEAS EDUCAR NIÑOS CON INTELIGENCIA EMOCIONAL

Compartir esta publicación:
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *