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LOGROS DE LOS PADRES

Los logros  de los padres se asocian al éxito de los hijos, son padres que se preguntan constantemente ¿qué estoy haciendo yo para ser lo exitoso que quiero? Viven a plenitud cada momento familiar y saben otorgar tiempo de calidad a sus hijos. Son padres que trasmiten amor, respeto y disciplina positiva a sus hijos.

No hay que comprar un manual ni estudiar para obtener logros como padres, son  nuestras propias capacidades las que usaremos para adquirir el éxito, es elemental saber cuáles son nuestras competencias para poder materializar lo que deseamos trasmitir a nuestros hijos.  Es común ver como madres le dicen a sus hijos cuando lloran porque no saben hacer algo decirles, no pasa nada tu juega a otra cosa, o peor aun le dicen al otro niño que cambie de actividad, el procedimiento correcto debería ser mira lo que hace ese niño para hacer lo que tu quieres bien, aprende si te gusta y veras que bien lo harás un día.

Aquello que realmente determina el éxito familiar depende del logro de los padres, de sus cualidades y de las áreas específicas: económicas, sociales, profesionales o personales, es por esto que para enfrentarnos a esta verdad alcanzable necesitamos plantearnos sinceramente cuáles serían los objetivos que nos harían ser exitosos como padres, siempre desde nuestra óptica, por ejemplo que deseamos enseñar y que queremos que nuestros hijos aprendan de nosotros.

Todos tenemos un sueño, algunos lo conocen otros no pero la creatividad está dentro de nosotros mismos bien lo dice Orison Sweet Marden “en lo más profundo del hombre habitan esos poderes adormecidos; poderes que le asombrarían, que él jamás soñó poseer; fuerzas que revolucionarían sus vidas si despertarán y entrarán en acción”.

Esas palabras nos guían hacia el hecho que todos poseemos un don que debemos descubrir, siempre con objetividad porque de lo contrario entra el fracaso en contraposición al éxito; esto quiere decir, que si hacemos cosas que creemos saber hacer no todo puede salir bien y si por el contrario hacemos lo que sabemos hacer y además nos vamos especializando en ello, nos enfrentaremos a una realidad, el éxito como realidad inevitable.

Si los padres aprendieran que  cambiar paradigmas, romper mitos y desarrollar ideas potenciales, llevan al camino del éxito de manera elemental, universal e independiente reconocerian que el éxito es cuestión de querer y no de poder. Entonces no hay nada que nos impida ser coach de nuestros hijos y acompañarlos en el aprendizaje del éxito.

Para estar convencido de que nuestros hijos copian nuestras conductas y que esto representa una verdad porque somos su primer patron de referencia de esta forma tenemos una cuota de  responsabilidad en su futuro y si nos sentamos a esperar que todo pase sin corregirnos nosotros mismos estaremos trasmitiendo lo que deseamos y lo que no a neutros hijos.Siempre nos enseñan a leer, a escribir, a comportarnos pero nunca nos enseñan a ser exitosos desde nuestra infancia hasta la madurez. Esto significa que el área de éxito está fuera de nuestra área de confort pero relacionado con nuestros propios objetivos, asi que os planteo aprender a trasmitir el éxito a vuestros hijos sea en el área que sea.

El éxito se debe querer, sentir y expresar de forma que nos permita llegar tan lejos como se quiera. Somos forjadores de nuestro propio destino. Como dijo Aristóteles “somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia es, por tanto, un hábito”. Esta forma de pensamiento se debe traducir en una forma de vida.

El logro de los padres será el logro de los hijos y el conjunto la enseñanza de nuevos esquemas de comportamiento, comunicación y desarrollo.  Manejar adecuadamente los objetivos y controlar los hábitos, influira en el pensamiento y conducta. Si se requiere cambiar o incorporar alguno hay que estar dispuesto a batir el record a dar lo mejor de sí y hacerlo en el momento preciso. Cuando tienen un examen, es el momento de estudiar y demostrar que se puede sacar una buena calificación, no esperar que suspensa para ayudarlo en el recuperativo.

Para asumir está verdad se necesita incorporar nuevos cambios de forma inteligente a nuestro comportamiento, a nuestra forma de solucionar problemas, a nuestros juicios y a nuestra conducta Para introducirlo en nuestros hijos. Para ello, hay que abrir el pensamiento y descubrir lo que realmente se quiere hacer, plantearse las estrategias que aprovechen la sabiduría que proporcionan las competencias. Es decir, hay que explotar al propio cerebro y ser constante los más exitosos demuestran que la constancia y el trabajo arduo es lo que determina la diferencia.

Para terminar, la invitación es a motivarse y plantearse una visión de vida real, honesta, establecer metas, alcanzables, medibles y reales de lo que queremos lograr con nuestros hijos, respetando sus propias capacidades. El talento nunca define al éxito. El querer alcanzarlo, el tener una pasión y luchar por eso si lo refleja. Entonces crece tu, y enseña a tu hijo a ser grande en la vida.

COMPLEMENTA ESTA LECTURA CON EDUCAR ADULTOS EXITOSOS

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