comportamiento infantil

LAS TEMIDAS RABIETAS

Las temidas rabietas, resulta que llegan los 2 o 3 años y nuestro(a) pequeño(a) angelito(a) comienza con unos comportamientos que no entendemos, hasta el momento eran tranquilos, cariñosos, dóciles y muy dependientes, pero un día nos levantamos y reclaman independencia, quieren vestirse con la ropa que ellos elijan, ir a donde ellos quieren y estar donde les apetece, además empiezan a pedir  cosas,  a llamar la atención mientras hablamos y en fin no son lo que eran.

En ese momento nuestra adrenalina también se dispara nuestro termómetro emocional esta siempre en altas temperaturas y comienzan los choques que acaban en NO hagas, NO digas, NO te comportes así, respeta, que malo(a) te estás haciendo, como sigas así ya veras, lo más común por estas épocas de diciembre Papa Noel NO traerá regalos, los Reyes Magos NO vendrán y así nos valemos de muchas estrategias para tratar de controlar esos comportamientos que ponen de los nervios a muchos y de los que ellos se hacen protagonistas.

Lo que pasa llegada ésta edad es que comienzan  a manifestar su propia autoafirmación, con ella ellos quieren hacernos ver que son seres también independientes y que pueden decidir, opinar y manifestar sentimientos y emociones. Porque hasta la fecha no se habían dado cuenta que eran seres apartes de las madres y ya comienzan a reconocer que hay diferencias entre el YO y el OTRO.

Los grandes estudiosos de esta conducta como Jorge Casesmeiro, director de Psicopaidos y asesor del Colegio de Pedagogos de Madrid, define estos comportamientos como la rebeldía de un adolescente, es decir, que las personas pasamos por dos adolescencias y esta es la primera.

Es un periodo que como todas las etapas (biberón, teta, pañal, papillas) tiene su fin, no debemos tratar de saltarla y yo diría que es imposible evitarla en un niño con desarrollo normal, pero si podemos aliarnos con ella y aprovecharla para entrenar a nuestro(a) pequeño(a) para que actúen y gestionen sus emociones adecuadamente, enseñarlos con hábitos de comunicación, autocontrol y empatía para que aprendan a manejar a la frustración, a negociar y a crecer como personas.

Para establecer estos planes de comportamientos lo primero que debemos pensar es que debemos cambiar nosotros como padres, debemos formatear nuestro disco duro y aprender a enseñar cómo gestionar emociones, si aparece una rabieta y nosotros nos bajamos al nivel del niño a gritar, nos desesperamos y nos salimos de control, enviamos mensajes equivocados al cerebro del niño, le decimos, con ese comportamiento ganas mi atención, al final muchas veces gana su cometido por ejemplo comprarle algo porque la vergüenza hacia quienes rodean la escena nos puede más y queremos parar como sea, y por ultimo no le damos señales de que ese comportamiento tiene nombre (EMOCIONES).

Hay que crear planes de comportamientos de los padres a los hijos, con  acuerdo al 100% para manejar cualquier situación, si no hay acuerdo y unidad no tendrán éxitos los lineamientos de conducta y esas pequeñas rabietas dejaran secuelas en los caracteres del niño y educación del mismo. Una vez de acuerdo los padres se puede proceder a:

  1. Entender que esos procesos son normales, que el niño(a) no es ni bueno(a) ni malo(a), que esas etiquetas deben desaparecer, son acciones incorrectas pero que no deben condicionar al niño(a).
  2. Entender que son conductas desafiantes no son malintencionadas, los niños no piensan ni calculan que van a ser eso para…, solo lo hacen para demostrarnos que pueden exigir y medir nuestro comportamiento, están aprendiendo a través del ensayo y error.
  3. Establecer normas, ya deberían estar presentes desde antes de nacer el pequeño, pero resulta que no están porque es primer hijo, pues ya deben establecerse las normas de convivencia y conducta, deben ser claras y adaptadas al vocabulario del niño para que él entienda lo que es permitido de lo que NO lo es.
  4. No negarle el derecho a llorar porque no consigue algo, es su forma de manifestar la frustración, acompañarlo en ese proceso, decirle cosas como: sé que estas frustrado porque es la hora de dormir y quieres jugar, te entiendo pero ahora no hay nada más que hacer, sé que quieres seguir en el parque pero ha llegado la hora ir a casa a…., ¿qué te gustaría hacer para volver a estar contento?, este enfado es por…te entiendo, ¿quieres que hablemos de alguna cosa divertida?, en fin os pido en resumen ser ASERTIVO, aprender a decir NO con amor y firmeza.
  5. Ser creativos para explicarle lo que está bien y lo que está mal, los niños no saben a qué nos referimos cuando le decimos si te portas bien hacemos…, si te portas mal nos vamos a casa, hay veces que de suerte con eso logramos lo que queremos, pero muchas veces escucho a padres que dicen “mira que malo es, se lo dije antes de salir si te portas bien vamos a comer hamburguesas, pero no, ahí anda gritando o pegando”, y me canso de explicarlo en las consultas y los post, los niños no entienden esos términos genéricos además cada cabeza es un mundo lo que para mí es portarse bien, seguro para muchos no lo es. Entonces hay que definirle en su vocabulario y con pocas palabras lo que esperamos de ellos.
  6. Siempre la amabilidad, ponte en su lugar ¿cómo te gustaría que te calmaran si NO existe la opción de acceder a esa petición? Pues trátalo(a) así, imaginemos que comienza la rabieta, acto seguido debemos decir por favor :….ven hablemos no es necesario llorar, por favor para de llorar, por favor terminemos rápido para….NO FUNCIONA, vamos a la firmeza:….he dicho que es el momento de….., vamos a…., se debe hacer…..para terminar con…..y luego….., NO FUNCIONA, lo sacamos de la escena y lo acompañamos a que se calme, al terminar el impase le explicamos todo lo que ocurrió, por ejemplo: has sentido rabia porque mamá no te compro un caramelo, pero ahora no debes comer caramelos porque vamos a comer o le hacen daño a tus dientes, e fin justificamos nuestra acción.
  7. Tener tiempo, creatividad y mucha paciencia, ellos no saben que nuestro mundo muchas veces es complicado lleno de agendas y cosas por hacer su mundo es más sencillo, entonces programa tú el tiempo a favor de ambos, explícale los beneficios de cada acción por ejemplo: es hora de ir a comprar si nos ponemos el abrigo rápido saldremos antes y tendremos tiempo de entrar de regreso a ese parque que tanto te gusta, busca elementos motivadores.

No quiero decirles con todas estas recomendaciones que es fácil para los padres educar con límites, firmeza y amor, pero quiero decirles que es muy gratificante ver cómo va creciendo feliz, empático y con buena actitud, tu pequeño se lo merece, es muy satisfactorio irte a la cama y ver que NO hubo gritos, llantos o escenas desagradables en tu día a día con tu pequeño(a) o que las hubo y fue tan poco lo que duro que no hay desgaste físico, emocional o psicológico. Recuerden esta frase que es de un Anónimo: “CON AUTORIDAD NO SE EDUCA, SE ADIESTRA.”

PUEDES LEER LAS PRIMERAS EMOCIONES EN LOS NIÑOS PINCHANDO AQUI

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