La responsabilidad

¿QUÉ ES LA RESPONSABILIDAD, PARA QUÉ SIRVE Y CÓMO ENTRENARLA?

La responsabilidad viene del latín responsum que significa la habilidad de responder por lo que se hace y también por lo que no se hace, de lo que hago y lo que no hago, de lo que olvido y no olvido, de lo que quiero y como quiero, y el cómo eres que sería la mayor responsabilidad.

Un niño dijo: “La responsabilidad es que si fallo no pasa nada”. Y de eso se trata de asumir que hemos fallado y podemos rectificar, pero muchas veces no se asumen las equivocaciones o peor aún no se le da la oportunidad de equivocarse a los niños. Te cuento algo más en el video:

Y ¿para qué nos sirve la responsabilidad? La responsabilidad sirve para permitir cumplir con los deberes, promesas, para tomar decisiones afectivas, valorar las consecuencias de los actos, para generar conciencia de que cada uno es el encargado de su propia vida.

Esta gran competencia desarrolla la autonomía, está relacionada con los valores y la educación de las personas. Un exceso de responsabilidad puede producir desequilibrio, pues tampoco se deben asumir responsabilidades de todo lo que sucede alrededor.

El ejemplo más claro de esto es cuando los padres se preocupan  tanto para que los niños cumplan con sus deberes escolares que terminan haciéndoles las tareas, el ensayo, proyecto y hasta llevándoles los libros si se le quedan en casa, todo con tal de asegurar de que cumplen con sus responsabilidades, esto lo que en el fondo les genera es irresponsabilidad a ellos y culpabilidad a los padres.

Para entrenar la responsabilidad podemos llevar a cabo estas actuaciones:

  1. Asignarles obligaciones a los niños y adolescentes en casa acordes a sus edades y capacidades.
  2. Dejar que cada quien se encargue de sus deberes y obligaciones.
  3. Crear hábitos y rutinas.
  4. Sensibilizar a los niños con sus actividades escolares.
  5. Practicar las consecuencias lógicas con cada actuación. Por ejemplo: deja de hacer los deberes, tendrá que aceptar la nota negativa del profesor.
  6. Orientarlos en el beneficio de cumplir con los deberes y obligaciones de cada uno, que lo vean como una ventaja y no como un castigo.
  7. No intervenir con recordatorios, amenazas y regaños para que los niños y adolescentes cumplan sus deberes.

La importancia de la responsabilidad como competencia radica en que una persona responsable, es una persona con madurez para afrontar la frustración, con capacidad de trabajo en equipo, asertiva y flexible a la hora de ejecutar cualquier actividad.

Como consultora de padres te puedo decir que es una de las competencias más importantes de la inteligencia emocional. No dudes en contactarme, te recomiendo:

 

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