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HÁBITOS, NORMAS, LÍMITES Y VACACIONES

Llegaron las vacaciones y a los padres les cambia la vida, se les llena la cabeza a muchos de preocupación a otros de preguntas: ¿Qué hacemos con los hábitos, normas, límites y vacaciones?, es un todo, o lo separamos, padres difieren de las madres o viceversa, el estilo educativo en muchas familias suele cambiar sobre esta época tan larga de  vacaciones.

Bien,  como dice Elvira Fernández Pena, docente de Pontevedra yo apuesto y recomiendo a los papis no abandonar las actividades del día a día con los niños pero que estas estimulen la creatividad, lo espontáneo, lo natural, el descubrimiento y la investigación.

Cuando los niños aprenden es más fácil que desaprendan si no están en constante práctica los conocimientos, de hecho, si observamos los programas de materia y contenidos a lo largo de toda la educación primaria y secundaria es siempre lo mismo más lo nuevo y avanzado, es decir, repetir y repetir.

Pues yo propongo a los padres:

  1. Revisen bien los objetivos logrados y los pendientes de los niños en las edades de infantil y primaria, partiendo de aquí podrán planificar las actividades que se deben hacer, cómo, cuándo y dónde.
  2. Crear una especie de planificación divertida donde se involucre al niño para saber lo que harán en verano. Por ejemplo: hacer una lista de cuentos, libros de verano, comprar materiales para manualidades, etc.
  3. Estableces horarios para APRENDER JUGANDO. No es necesario sentenciar al niño y obligarlo a que haga deberes, sin jugar o hacerle presión porque no sabe sumar, por el contrario no se están sustituyendo a los profesores, se quiere apoyar su trabajo y potenciar las capacidades del niño.
  4. Planificar los cambios que se quieren obtener, por ejemplo: quitar el pañal, dejar el chupete, cambiarlo de cama, habitación o enseñarlo a nadar. Todo esto es esencial tenerlo claro, toma su tiempo y dedicación.

Las vacaciones son para disfrutar y aunque muchos padres no lo crean los niños con rutinas claras y sabiendo lo que se espera de ellos son más felices, confiados y elevan sus potencialidades.

Los hábitos, normas, límites y vacaciones son un aliado perfecto para ayudar al niño a reforzar su autonomía. SÍ durante el año escolar se les ayuda a vestir porque hay que llegar al colegio a una hora específica, ahora es el momento de dejarle más libertad y que lo haga solo, lo mismo pasa para comer, cepillarse, hacer su habitación, ayudar en la cocina o simplemente comer en familia.

Ahora también es cierto que me consigo con padres que manifiestan no conocer a sus hijos porque durante el año escolar apenas se ven y llega el verano y es un caos, llanto, discusiones y descontentos. Para estos padres también os propongo algunas pautas:

  1. Paciencia, los niños se alteran porque no saben qué hacer, confunden las vacaciones con no hacer nada, no tener responsabilidades ni rutinas. En ti está acoplar y ordenar los horarios para el disfrute y comodidad de todos.
  2. SÍ te toca pedir ayuda, dejarlos fuera de casa porque trabajas o apuntarlos a un plan vacacional, no tengas remordimientos y continúa con los hábitos y rutinas establecidos.
  3. Los límites deben permanecer, los puedes ajustar al igual que los horarios pero nunca desaparecer. Por ejemplo: supongamos que al niño se le permitía ver la televisión 1 hora diaria, puedes dejarlo algo más de tiempo pero con un límite vacacional establecido, nunca dándole el control del niño.
  4. Las normas de convivencia establecidas no pueden variar. Veo con gran preocupación cómo llega el verano y algunos niños o adolescentes por ejemplo no piden permiso para salir ni preguntan a qué hora tienen que regresar, porque asumen que como están de vacaciones los horarios no existen.
  5. Siempre empoderar y aplicar las consecuencias lógicas.
  6. Tener claro una cosa es ajustar los límites y otra es no tenerlos.
  7. El respeto y consideración se debe mantener de parte de los hijos a los padres y viceversa. Los primeros deben entender si los padres trabajan que muchas actividades recreativas hay que dejarlas para los fines de semana, los padres deben comprender que aunque su trabajo y rutina sea exigente los niños necesitan tiempo de recreación y en familia.
  8. Los deberes deben ser atractivos, pintar para aprender los colores, hacer la lista para escribir o sumar y restar, limpiar para fomentar el trabajo en equipo y jugar con los compañeros de verano para desarrollar habilidades sociales. Son solo alguno de los ejemplos para continuar con los aprendizajes curriculares vistos durante el año.

Espero que este verano la diversión, las buenas relaciones basadas en el respeto mutuo, la disciplina el amor y la gestión emocional reine en la mayor parte de los hogares. Hasta una próxima.

 

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