comportamiento infantil

ENSEÑAR A COMER CON AMOR

Hay que enseñar a comer con amor. Ya estamos entorno a los 6 meses y nuestro pequeños comienzan a explorar diferentes sabores y texturas, es el momento de hacer la pruebas, de comenzar a seguir las instrucciones del pediatra y ponernos manos  a la obra.

Cuando llegamos a este momento muchas pensáis que es poner la comida y él bebe abrir la boca y ya, otras piensan que es como misión imposible y muchas ni quieren pensar para no frustrarse después. El hecho es que para todas las madres es un proceso bastante complicado porque no todos los niños son iguales, no importa los hijos que hayas tenido, ni los sobrinos, nada de es una regla con los pequeños de la casa.

Quiero dejar claro que estas pautas que planteo aquí son para niños que no tengan alergias ni patologías clínicas porque en estos casos ya son otras.

Dale Play y te cuento:

Pues bien una vez que ya entramos en el proceso, debemos tener un fin en mente y este debe ser “EDUCAR A NUESTRO HIJO PARA QUE COMA BIEN Y DE TODO LO QUE PUEDA”, uno de los mayores paradigmas que me toca trabajar con los padres es el hecho de que no terminan de comprender que a comer se enseña como a estudiar, a vestirse o a ducharse. Es una enseñanza que primero comienza con el ejemplo.

Entonces el primer paso es revisar nuestra alimentación: que tan variada es, como son los horarios, que tipo de alimentos consumimos y cuáles no.  Esto con la finalidad de ir adaptando los menú a la mesa de todos, los bebes aunque no lo crean se dan cuenta de todo y cómo podemos obligarlo a comer un puré de calabaza si nosotros como podres nunca la comemos. Recordar que la presencia del niño en la mesa es esencial, y, aunque por horarios o necesidades el niño coma solo es importante incorporarlo cuando todos estamos y si es posible darle alimentos enteros a modo de juego con la intención de que se familiaricen con los mismos.

La autora de ¡A comer! Montse Doménech comenta que está demostrado que los niños que de pequeño han tenido la experiencia de probar alimentos de grandes no tienen problemas. Y por experiencia propia os puedo decir que es así, yo he criado a una niña desde los 10 años, a un niño desde los 7 y a mi hijo desde que nació con los grandes tuve que enseñarles a probar sabores y cambiar hábitos, lo cual muchas veces se convertía en una misión imposible, mientras que a mi hijo le empecé a dar alimentos desde los 6 meses y enteros bajo el método BLW o Baby led – weaning, el cual consistió en introducir comida entera saltándose la etapa de las papillas o purés. Los resultados un éxito total.

Como aquí no vamos a discutir ni los métodos ni los tipos de alimentación sino las pautas que debemos poner en práctica para hacer de este proceso uno de éxito y aprendizaje mutuo, os propongo los siguientes aspectos a considerar para enseñar a comer con amor:

  1. Conciencia para iniciar el proceso. No te crees expectativas, puede resultar frustrante, ni te condiciones a un tiempo. El primer día que escojas para darle de comer trata de que sea un viernes o sábado que estés más tranquila en casa y sin presiones de trabajo.
  2. Escoge un menú para los dos.Supongamos que toca la patata, pues trata de hacer un puré y lo comes tú también, cada uno con sus aderezos permitidos.  Yo me inclino por experiencia por los alimentos enteros pero es tu decisión. Una vez que tienes el plato sobre la mesa. Explícale que es, que van hacer, que color y textura tiene su comida. El primer bocado es para ti luego debes decirle ahora vas tú y manos a la obra. Es importante que le muestres muy bien como abres la boca, mastiques y tragues. Porque suele ser  la primera reacción de los niños la de voltear la cara, escupir o rechazar.
  3. Prepárate para todo. Si te voltea la cara, si come feliz, cualquier escenario es posible y no pasa nada. Si come muy bien demuéstrale tu alegría pero tampoco tires la casa por la ventana, recuerda que es un proceso educativo y él debe aprenderlo por su bien, si no lo hace, háblale en un tono serio  y sigue tú comiendo y explícale que haces y por qué lo haces, mientras dale su tiempo y vuelves a intentar darle.
  4. Un tiempo para todo y todo a su tiempo. Las horas de comida deben ser muy estrictas, sobre todo en la formación del hábito, recuerda que los hábitos son la formación de conductas condicionadas y que solo con la repetición se aprenden. En los 6 meses tenemos un colchón alimenticio por así decirlo porque estamos con alimentación complementaria, entonces aprovechemos esto para enseñarle los alimentos, los horarios, la variedad y obligatoriedad del proceso. Si no come un día a una hora no nos angustiemos porque sabemos que tiene la leche también. Pero no desmayemos ni caigamos en la comodidad porque después el daño es para nosotros mismos.
  5. Enséñale lo que tú comas primero. No podemos enseñar con seguridad aquello que no sabemos, entonces escoge primero los alimentos que a ti te gustan y una vez que estos ya sean parte de su vida puedes ofrecerle los demás. Te pongo un ejemplo yo no como aceitunas, pues a mi hijo no lo enseñe a comer aceitunas, un día las vio en la mesa porque las comía su padre y las pidió, probo a su voluntad y ahora las come, aprendió porque el hábito de comer y de probar ya lo tiene internalizado.
  6. Siempre actitud positiva. No puedes comenzar nerviosa o estresada, los niños son un radar de nuestros sentimientos y emociones, si huelen nuestros nervios o impaciencia se lo trasmitimos y la liamos. Si te sientes indispuesta un día por alguna razón pídele ayuda a alguien y si no es de buen comer tu hijo dale menos cantidad y lo que mejor coma. Nunca regañes aunque sea una tentación o impulso mejor calla, si lo ha hecho bien sonríe y dile algo positivo de lo contrario  solo di la próxima vez tiene que ser mejor.
  7. Sin prisas pero con constancia. No importa la variedad de alimentos que pruebe sino la calidad con la que los acepte y los aprenda a comer, de nada te sirve en un mes dale de todo si con nada está a gusto. Te pongo otro ejemplo: En mi casa no se come cordero, pero el niño debía probarlo para descartar alergias y saber si lo aceptaba o no, pues bien yo lo deje de los últimos alimentos cuando ya estaba en torno al año, sin presiones ni estrés.
  8. Pon las cosas fáciles. Comprende a tu hijo, ponte en su lugar, se empática, imagínate que eres tú quien está aprendiendo a comer algo nuevo, piensa que te gustaría que te hicieran y mide las cantidades, nunca pongas cantidades exageradas. Por ejemplo si tu hijo forma bola con la carne puedes hacerle albóndigas de carne o pollo. Imagínate que  estas en un país totalmente extraño al tuyo donde te obligan a comer alimentos con sabores y texturas nuevas, como te sentirías….así se siente tu peque.
  9. Nunca se cambia el menú en mesa. Esta norma es una de las más importantes, una vez puesto en menú a la maesa, no se deben ofrecer opciones, los niños rápido aprenden y si se dan cuenta que pueden cambiar, lo querrán hacer siempre que algo no sea del todo su agrado.
  10. No picar. Aunque los peques sean de buen comer el picar entre comidas atenta contra la salud de la alimentación e higiene de la misma. Evita a toda costa las chucherías. No quiero decir que lo aísles y si va a un cumpleaños no pueda disfrutar de algo cuando tenga la edad. Pero una vez por lo que es. No siempre. El caso más común es ver a los bebes desde los 6 meses con el pan en las manos a toda hora, eso no son hábitos que ayuden con el proceso.

Como siempre mi invitación a la práctica de la inteligencia emocional en cada proceso recordar siempre comunícate con tu hijo en forma positiva, se empática conoce su estado de ánimo y ayúdalo a gestionarlo, para que cada proceso sea satisfactorio para ambos. La alimentación es un hábito que se crea y se educa al niño, ellos no nacen sabiendo comer.

PUEDES COMPLEMENTAR ESTA LECTURA CON:LAS 5 “C” PARA EDUCAR CON HÁBITOS Y AMOR

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