Ayuda contra el bullying

EMPODERAR A NUESTROS HIJOS PARA PREVENIR EL BULLYING

Hola queridos padres. Ya se acaban las vacaciones, en algunas partes ya han comenzado las clases y con ellas de nuevo las rutinas y para todos la alerta ante temas como el bullying que está a la orden del día y no deja de ser lamentablemente posible para cualquiera de nosotros. Es normal que nos preocupemos para que nuestros niños o adolescentes no pasen por esta desagradable experiencia de vida y queramos entonces empoderar a nuestros hijos para prevenir el bullying.

Ahora bien la palabra empoderar significa incrementar la capacidad de participación de un individuo o grupo de individuos ante una situación determinada, implica en el beneficiario desarrollar confianza en sus propias capacidades, habilidades y destrezas, como mecanismo de defensa.

En este orden de ideas, empoderar a nuestros hijos para prevenir el bullying no es otra cosa más que dotar al niño y adolescente de herramientas que le permitirán a través de sus propias cualidades responder ante situaciones de hostigamiento evitando que se convierta en víctima.

Para ello te propongo estas tres sencillas técnicas:

Autoconciencia del término. Enseña a tu hijo lo qué es el acoso, hostigamiento o bullying. Los niños y adolescentes deben conocer a profundidad que el acoso es un maltrato físico, psicológico o  verbal realizado continuamente por periodos largo de tiempo con premeditación y cuyo fin es hacer daño a la otra persona. No es lo mismo un acoso que un conflicto. Los conflictos se solucionan y no dejan consecuencias ni tienen la finalidad de hacer daño, el bullying sí.

Para lograr concienciar a los hijos sobre lo peligroso que puede resultar ser víctima o victimario del bullying se pueden utilizar recursos como videos, fotos, historias de la vida real.

Para saber si nuestros hijos están pasando por una situación de acoso debemos estar en constante comunicación y para estos primeros días de colegio realiza preguntas a tus hijos como: ¿Qué has hecho hoy en el colegio?, ¿A quién has ayudado hoy?, ¿Tú necesitaste alguna ayuda?… ¿Conseguiste ser ayudado?, ¿Cómo es tu grupo de compañeros?, ¿A qué jugaste hoy?, ¿Hay niños contentos, tristes o solos?, ¿Qué hacen esos niños para ser así?, ¿Qué es lo que más te gusta de tus amigos?, ¿Quién es tu compañero menos preferido? Y ¿Qué haces para no estar entre tus mejores amigos?, ¿Cuántos amigos tienes?

Todas están preguntas y cualquier otra son completamente de indagación y buscan conocer qué tipo de relación tienen nuestros hijos en su entorno escolar, cuáles son los comportamientos de sus pares y cómo se siente dentro de ese grupo. Además son preguntas que permiten valorar el nivel de empatía de nuestro hijo y de quienes les rodea así como sus habilidades sociales, autoconocimiento, autorregulación y motivación; competencias emocionales básicas de la inteligencia emocional.

Capacidad de respuesta. Hay que hacerle concienciar a nuestros hijos que ese conjunto de conductas repetidas hechas con premeditación buscan hacer daño y son intolerables y nadie puede permitir ser agredido, razón por la  cual y hay que pararlas.

El carácter de un niño juega un papel fundamental ante la capacidad de respuesta que pueda o no tener, pues ese conjunto de cualidades que poseemos cada ser humano son los que determinaran la forma de actuar y responder ante la sociedad.

Hay que enseñarles a los niños que las personas pueden actuar de tres formas principalmente:

  1. Silencio. La menos recomendada porque cuando alguien calla, comienza a ser víctima y se acostumbra a vivir siendo acosado y buscando dentro de él la causa justificada para estar pasando por lo que está pasando. Las consecuencias del silencio son niños y adolescentes con baja autoestima, problemas de adaptación, conductas de culpabilidad, trastornos del sueño, agresividad, síntomas de depresión y posibilidades de dependencia hacia las drogas y el alcohol.
  2. La violencia. Atrae más violencia, no da paso a negociaciones y lejos de solucionar la situación la empeora y provoca más hostigamiento. Los acosadores muchas veces buscan esta respuesta para continuar con sus actos y justificarlos, despistando muchas veces al entorno en el cual ocurren los hechos. Cuando existe una situación de conflicto y se crea una escena de violencia al pasar unos días queda ahí, en el bullying no. Los problemas de la violencia es que crea adicción porque genera reconocimiento dentro del grupo y los ganadores se sienten fuertes y creen tener un respeto ganado entre sus similares, sin medir las consecuencias negativas, obtienen popularidad, es decir, ejercen un liderazgo negativo.
  3. La palabra. La reina de la defensa como le suelo llamar, el dicho de que las palabras se las lleva el viento, para mí no tiene mucho peso. Éstas tienen la capacidad de generar sentimientos y emociones y a la final como lo dijo Benito Taibo, la gente tiene miedo a las palabras, han hecho revoluciones, puentes y caminos. Han logrado enamorar y odiar.

Para enseñar a nuestros hijos a adquirir este poder debemos practicar en casa a través por ejemplo de juegos: imaginándonos que estamos en una guerra y solo podemos pelear con las palabras así les enseñamos a que demuestren su capacidad de autoconocimiento, usen sus fortalezas para  combatir sus debilidades y paralicen a cualquiera que tenga la intención de dañarle.

Comunicación Asertiva. Enséñale a tus hijos a estar preparados a decir NO, a respetarse ellos mismos y hacer que los respeten ante cualquier situación. El hecho que hables del tema, cuentes historias, muestres estadísticas lo dota de documentación fiable que lo hará conocedor del tema y sabrá que esas conductas son inaceptables y aumentará su capacidad de respuesta.

Los beneficios de enseñar a los niños a hablar con asertividad es que infunden respeto sin violencia ni se convierten en sumisos, por el contrario pueden establecer claramente limites esenciales para no ser lastimados.

A través de una adecuada comunicación los niños y adolescentes son capaces de enfrentar al acosador y de buscar ayuda ante su grupo de compañeros y de un adulto si es necesario.

Todas estas herramientas que os planteo buscan fortalecer la autoestima del niño, conocer sus propias fortalezas y debilidades, incrementar la capacidad de respuesta, mejorar las habilidades sociales y empatía.

Hasta un próximo encuentro.

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