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EL YOGA Y LAS EMOCIONES

En sentido general se puede resumir que la palabra yoga significa ‘unión’, ‘esfuerzo’ y proviene de la raíz sánscrita “yuj”, es una práctica que conecta el cuerpo, la respiración y la mente. Esta disciplina utiliza posturas físicas (Asanas), ejercicios de respiración (pranayama) y meditación para mejorar la salud general.
Cuando practicamos yoga buscamos integrar cuerpo, mente, emociones. Entre todos los estilos de yoga, tenemos un amplio catálogo para escoger. Las personas que nunca han practicado esta disciplina, parten en su mayoría de ideas equivocadas buscando un enfoque físico o intuyen que es solo para relajarse y meditar.
Por otro lado, las emociones, son respuestas psicofisiológicas que constituyen modos de adaptación a ciertos estímulos que recibimos los individuos, estos pueden ser desde experiencias vividas, hasta pensamientos y percepciones.
El yoga como herramienta para transitar las emociones constituye un mundo de acción integral donde los que practicamos yoga buscamos encajar de tal manera que el autodescubrimiento y autoconocimiento nos lleve a través del movimiento y la respiración a estar en el momento presente.
Cuando practicamos desde la conciencia realmente nos enfrentamos a nuestras emociones y sentimos como cada una desde nuestra mente baja por todo nuestro ser y se refleja en una respiración y postura final.
Nuestro cuerpo nos habla y eso no me cansaré de decirlo y nos envía señales a través de nuestro cuerpo, si nos atendemos un poco podemos darnos cuenta que al estar alegres nuestro cuerpo se expande, el pecho se abre y la espalda esta erguida, sin embargo, cuando estamos enfadados o frustrados, nuestro cuerpo está rígido y la respiración está entre cortada.
Si nos permitimos sentir y aceptar cada emoción, la podemos gestionar y si la llevamos a nuestra esterilla con conocimiento y disposición de gestión los resultados serán mejor. Quienes han practicado yoga desde este punto de vista han podido comparar una práctica con una u otra emoción y las diferencias. Cando estamos enfadados nuestro cuerpo está en alerta, se activa la fascia (sistema de tejido conectivo que envuelve al cuerpo) impidiendo muchas veces obtener buenos resultados al estirar un musculo; la respiración no es fluida y los pensamientos suelen distraerse, mientras que si vamos a la esterilla en calma o alegría, fluimos como el agua del manantial.
El truco en aprender que nos dice cada postura desde el punto de vista emocional, es escucharnos, puede que un día estemos en calma, y notemos que nuestro cuerpo se resiste a posturas que en prácticas anteriores logramos si problemas, y pensemos: “Ahora retrocedí, esto es muy complicado”, pero no, la frustración es una reacción normal, si la gestionamos adecuadamente, un día, simplemente se va. Lo que debemos hacer aquí es mirar que nos ha pasado en los últimos días, que experiencias hemos tenido y como hemos tratado a nuestro cuerpo para descubrir que es lo que me mantiene rígido.
Cuando se comprende, se va. Cuando nos damos cuenta aquello que nos vino a enseñar una experiencia vivida, cuando logramos cambiar el patrón de conducta y acción frente a ese problema, ya no tenemos más ese problema. Esto lo podemos aprender con la práctica.
Entonces la resistencia que muchas veces generamos con nuestras emociones y nuestro cuerpo se esfuma, abrimos la puerta, y convivimos con nuestro autoconocimiento. Nunca olvides que cuando algo considerado “negativo” llega a tu vida, no lo es. No es malo. Te está marcando que es necesario auto-observarse para cambiar algo, aprender y evolucionar.
La postura en la que coloquemos nuestro cuerpo va a impactar directamente en nuestro estado de ánimo, en nuestras emociones. Muchas veces cuando mi estado de ánimo no está muy elevado suelo practicar posturas de apertura de pecho de esta manera logro mejorar mi estado emocional y físico.
Los estímulos por los que se desencadenan las emociones pueden ser externos o internos, y provocan una reacción en nuestro cuerpo de manera literal, físicamente. Las investigaciones científicas corroboran que funciona exactamente igual en sentido inverso. Es decir, que si colocamos nuestro cuerpo de una determinada manera mandaremos a nuestro cerebro una información acerca de que emociones sentir, cosa que aseguro ocurre.
El yoga te permitirá alcanzar un estado de bienestar y empezarás a notar los cambios que te harán amar este mundo, pues este te brindara un bienestar integral. Os animo a todos a probar una práctica de yoga, ahora mismo tienes infinidad de opciones online, gratis o de pago y por supuesto presencial.

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