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EL RESPETO ¿SE INFUNDE O SE GANA?

EL RESPETO ¿SE INFUNDE O SE GANA? desde su sentido más primitivo parte desde adentro de cada persona, esto significa que está ligado a nuestros aspectos éticos y morales, de hecho nace por el valor que cada uno se tiene así mismo y de ahí se va haciendo reciproco hacia nuestras relaciones.

Cuando se infunde un sentimiento en una persona es porque se está despertando ese sentimiento acompañado de emociones y hechos, lo cual debe estar totalmente alineado con la línea de pensamiento y acción. No se puede inspirar a alguien a que nos respete si nosotros mismos rompemos la regla.

En la crianza de hijos al igual que empresas con líderes autoritarios es muy común escuchar frases como: “ a mi si me respetan”, “yo se me dar mi puesto”, “nunca me han faltado el respeto”, “aquí se hace lo que yo digo siempre, porque sencillamente de me respetan”. Esto es totalmente errado queridos amigos lectores no se puede confundir el respeto con el autoritarismo, el sentido de inferioridad o la falta de madurez por ponerse una coraza que no se tiene.

El respeto se infunde y se motiva a quienes nos rodean cuando:

  1. Nos respetamos a nosotros mismos, nos valoramos, mantenemos nuestra autoestima en equilibrio, nos aceptamos como somos, estimamos de dónde venimos, como venimos, por qué y para qué estamos aquí, no permitimos que nadie nos maltrate y sobre todo tenemos y actuamos sobre principios éticos y morales sólidos.
  2. Establecemos nuestros medios de sanción para quienes traspasen esa línea del límite que solo nosotros podemos marcar, recordad siempre que no todos somos iguales y los pensamientos, acciones, deseos y motivaciones varían de persona a persona.
  3. Concienciamos que no es una actitud que se puede enseñar como la de cumplir un horario o no tocar las cosas ajenas, es un valor y para ello se debe poner en práctica. Por ejemplo si yo me auto castigo porque soy gorda, me siento fea, no puedo esperar el día de mañana que mis hijos o mis compañeros de trabajo no me llamen la gorda. Todo parte de la coherencia con que acertemos y alineemos nuestra mente, cuerpo y acción.
  4. Desarrollamos la escucha empática, esta competencia nos ayuda a ser más asertivos con nosotros y con quienes nos rodea, si respetamos nuestros pensamientos, acciones y le damos valor, así nos podrán respetar a nosotros. Como dijo Javier Fernández Aguado: “Escuchar es esencial.”
  5. Separamos el respeto de la autoridad hay quienes no ejercen autoridad pero son respetados por sus semejantes. Para ello debes establecer tus propios objetivos personales y en tu misión describir que es para ti el respeto, puede que quieras tener autoridad o ser autoritario y eso no es lo mismo a ser respetado. Nunca te compares con nadie este valor es diferente para cada persona y como dijo Albert Camus: Nada es más despreciable que el respeto basado en el miedo.

Amigos como siempre hasta una próxima y espero que aprovechemos este comienzo del mes del amor para amarnos y respetarnos a nosotros mismos, para actuar con ética y continuar con  nuestra misión personal para alcanzar y lograr nuestros propósitos.

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