paciencia

EDUCACIÓN Y PACIENCIA

Eduación y paciencia deben convertirse en el primer legado de los padres Alguien dijo: “vivir con impaciencia es vivir sin esperanza”. La primera átapa de crianza que va desde los 0 a los 3 años requiere de mucha paciencia, amor, esperanza y control emocional porque se juntan todas las emociones tanto para los padres como para los niños.

Educar con paciencia es enfocarse en el ahora, disfrutar y afrontar lo que el presente nos deja de él, mientras que aquellos que la impaciencia les invade se enfocan que todo courra ya sin importar las situaciones y capaciddaes del niño. Para ellos es más temeroso que los hijos no vayan a su ritmo porque se llenan de estres

Hay quienes están dispuestos a cualquier cosa, menos a vivir aquí y ahora, advertía John Lennon. No gastes el presente arrastrando a tu hijo a que vaya a tu ritmo, los niños no entienden de horarios, de compromisos ni mucho menos de estres, entonces no lo obligues a que lleve tu vida.

La psicóloga Paloma Méndez menciona que la impaciencia es una conducta aprendida, a pesar de que en exceso se puede traducir en estrés, en un nivel adecuado puede contribuir al logro de objetivos planteados en la vida, a la lucha y el trabajo continúo por conseguir lo que se desea.

En un sentido amplio de la vida la misma sociedad nos ha hecho convertirnos en impacientes, desde la crianza somos impacientes y este método de acción nos da resultados, no se nos enseña a cambiar y es muchas veces esto la consecuencia de lo que somos de adultos. Si un niño llora y quiere algo en dos oportunidades quizás le digan que no, pero en la tercera o al rato del niño seguir manifestando impacientemente su deseo lo consigue.

Todo ello se manifiesta en sus conductas de adulto y luego en los resultados que van obteniendo. Es importante manifestar que los cambios de comportamiento deben comenzar hasta en la propia educación con paciencia que deben recibir los niños, si un niño desea algo hay que enseñarlo a que debe esperar para conseguirlo, que con impaciencia no se consiguen resultados, aunado a ello se les debe disciplinar hay cosas que merecen recompensas como esfuerzos con valor agregado y otras que no. Por ejemplo no se le puede ofrecer recompensa por hacer sus deberes, o arreglar su habitación, pero si se les puede ofrecer recompensa por contribuir al aseo de la casa.

En esta época es novedoso vivir sin impaciencia pues la mayoría de las personas son impulsivas para ser altamente activas, convierten su filosofía de vida en la intolerancia o la frustración no sólo por factores personales, sino sociales, familiares y hasta profesionales. Actualmente cuando se goza de un privilegio como una estabilidad económica y financiera se es impaciente por saber hasta cuando durará eso, así se derrocha el tiempo en el presente, esperando lo que pasará en el futuro.

El educar con paciencia es tan importante porque contribuye a la calidad de vida del niño y de los padres, a disminuir la frustración, a gestionar la angustia y en todo caso las relaciones interpersonales son cada día mejor, los habitos y rutinas ayudan a los niños a ser educados con paciencia.

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