niños

EDUCACION CON HÁBITOS

Para analizar una educación con hábitos es importante mencionar a Rudolf Driekus quien dijo  en uno de su libro que “la rutina diaria es para los niños lo que las paredes son para una casa, les da fronteras y dimensión a la vida ningún niño se siente cómodo en una situación en la que no sabe qué esperar. La rutina da una sensación de seguridad. La rutina establecida da un sentido de orden del cual nace la libertad”

Los hábitos son el conjunto de acciones que hacemos continuamente de manera inconsciente, es la creación de conductas condicionadas, sin programarnos para hacerlas, como el cepillarnos, comer o ir a trabajar. Los niños requieren de una educación para que aprendan a tener hábitos y rutinas.

El objetivo principal de los hábitos es darle seguridad a los niños y enseñarlos a pensar, que ellos no estén sometidos al estrés de la incertidumbre, que ese que hacemos ahora vaya desapareciendo, de esta forma el niños sabrá lo que se espera de él, lo que él necesita y ¿qué?, ¿cómo? y ¿cuándo? ha de realizar una actividad. Todo esto trae además como beneficio que sus emociones se vayan afianzando cada día más. Dale play para escuchar el video:

Un niño tranquilo y relajado es un niño feliz, esta tranquilidad viene proporcionada por los hábitos que tenga él niño, una vez que está consciente de sus rutinas, deberes y obligaciones, con naturalidad aprende a decir lo que siente, en el momento que lo siente, aprende a comunicarse y a relacionarse consigo mismo y con quienes les rodea. Esto es simplemente la práctica de la inteligencia emocional y gracias a los hábitos podemos ayudar a nuestros hijos a ser emocionalmente inteligentes.

Cada día son más alarmantes las cifras de niños con problemas de alimentación, los que no quieren leer, buying, rendimientos académicos cada día más bajos, uso desmesurado de dispositivos móviles, adolescentes depresivos, violencia familiar y un sin fin de noticias alarmantes, que se traducen en falta de hábitos, bien sea de alimentación, sueño, estudio o gestión de emociones.

Las personas se equivocan cuando creen que los hábitos acaban en cubrir las necesidades básicas, que aprenda a comer, vestirse, cepillarse y hacer deberes. Pero resulta que es un mundo mucho más complejo, pero necesario.

Un adolescente que esté pasando por buying, ha sido en la mayoría de los casos un niño tímido, con gustos y preferencias peculiares y solitario, en ellos la mayor caracterización es que no han aprendido a gestionar sus emociones y su autoestima, los niños obesos, son niños que no tienen hábitos saludables de alimentación, niños con fracaso escolar, son aquellos en cuyas edades trascendentales no se les creo el hábito de estudio.

En resumen es eso, hábitos y hábitos lo que está faltando en esta sociedad, sin confundir los hábitos con convertirnos en robots automatizados. Ya lo decía Aristóteles “Somos lo que repetidamente hacemos. La excelencia entonces, no es un acto, pero si un hábito”.

Ese pensamiento es la mejor justificación que podemos tener para aprender a crear hábitos saludables no solo en nuestros pequeños sino también en nosotros mismos, somos su mejor ejemplo a seguir. Una vez en una conversación entre madres, me dio mucha risa porque una madre contaba lo disgustaba que estaba porque a su hijo no le gustaba leer, mi pregunta fue ¿Cuánto dedicas tu a la lectura?, a lo que ella respondió a no de eso nada, yo no leo ni loca, eso no me gusta. Entonces ¿tú pretendes que tu hijo haga algo que a ti no te gusta?, con esto la madre se quedó muda.

La primera reflexión que tenemos que hacer antes de crear hábitos en nuestros hijos en reflexionar si nosotros lo tenemos, no quiero decir con esto, que una persona que nunca ha leído constantemente y que quiere que su hijo tenga este hábito no lo pueda crear, no, pero si me refiero a que esa persona si no le gusta leer, no puede primero que nada mostrar aberración a la acción, debe comenzar dando el ejemplo quizás leer una revista o algún diario local para luego poder enseñar hacerlo. Es como si nos buscáramos un médico pediatra que fuera ingeniero.

No podemos enseñar algo que no conocemos, que no nos gusta o que simplemente no sabemos hacer, mi esposo hace casas, tiene una empresa de construcción, yo no le podría decir que me enseñara Derecho Laboral, porque no lo sabe, no lo conoce y seguro tampoco le gusta.

Empecemos por enseñar aquello que realmente nos gusta, sabemos hacer y lo hacemos bien, busquemos apoyo sin vergüenza, la sociedad cada día es más dura y castigadora si uno dice que no sabe hacer algo, nos miran como extraterrestres o peor aún te lo dicen en tono sarcástico “ay pero no sabes hacer eso”, a lo que yo digo muchas veces no podemos ser todos expertos en todo, porque si no ¿cómo sería el mundo?, entonces no nos avergoncemos en asumir que un poco de ayuda para la educación de los hijos no nos viene más, que aquel dicho que dice más sabe el viejo por vejo que por diablo, es cierto. O que simplemente el tiempo, las obligaciones y los miedos a veces nos bloquean con la educación de los hijos.

Pensar en que el mayor legado que dejamos en esta vida son nuestros hijos, que son parte nuestra, nuestro reflejo y si queremos que sean mejor que nosotros como debería ser, debemos ayudarlos a formarse para esa vida que no se estudia en una Universidad.

Los invito a comenzar desde hoy a estableces buenos hábitos y cambios positivos para conseguir los mejores resultados.

 

LEE TAMBIEN 7 HABITOS PARA RUTINAS EXITOSAS

Compartir esta publicación:
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *