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EDUCACIÓN COMUNICATIVA

En esta época los procesos de educación hacia los padres y el arte de relacionarnos con nosotros mismos y quienes nos rodean suponen una gran madurez y equilibrio LA EDUCACIÓN COMUNICATIVA  requiere  cada día  más  ingenio para no alejarnos de nuestros hijos y estar a la par de las tecnologías, sus cambios, gustos y preferencias.

Significa que cada día a veces parece que nos alejamos más de ellos que comunicarnos es un reto diario, que las ocupaciones, los estudios, el trabajo, el hogar y la pareja se convierten en un círculo tan cerrado que nos lleva a la monotonía, el estrés y en muchos casos a la depresión y la ansiedad.

Es un momento oportuno para proponerles  una educación comunicativa y reconciliarnos con nuestros hijos, disfrutar nuevamente de esos fines de semana juntos que siempre han estado ahí, de liberarnos de las presiones que muchas veces hacemos más pesadas de lo que son y sobre todo de compartir nuestros propios sentimientos, emociones, intereses y afectos.

En todo caso también se trata de incrementar nuestra creatividad como padres abrir nuestra mente y nuestro corazón para estar en contacto con la familia en especial con esos seres que son parte de nuestro ser. Es primordial saber que la educación comunicativa no significa estar a todas horas hablando con nuestros hijos no somos su centro  de atracción, ni dueños de la razón absoluta; significa buscar momentos de calidad y verdadera interacción.

Aunque parezca que es algo complicado realmente no lo es debido a que siempre es posible que compartamos necesidades, intereses y opiniones en común con nuestros hijos, al fin y al cabo son nuestro reflejo, por eso, digo que nuestro ser está relacionado con su entorno a través de las relaciones interpersonales que se convierten en la exploración permanente de convivencia positiva que existe entre los seres humanos inclusive de diferente edad o sexo.

Nosotros como padres para estar en equilibrio y mejorar la calidad de vida familiar necesitamos retroalimentarnos y para ello nada mejor que relacionarnos a traves de una educación comunicativa. Desde niños en el colegio, con la familia y con los amigos nos enseñan a relacionarnos, a jugar, hablar y a exponer nuestros puntos de vista, así crecemos y nos desarrollamos hasta el punto que llegamos a beneficiarnos de nuestras relaciones y a favorecer a otros. Estaremos por el camino correcto para establecer relaciones solidas con nuestros hijos.

Para que estas relaciones estén fomentadas en una base sólida es pertinente partir de la aceptación de sí mismo en su rol de padres, la aceptación de ellos como hijos y la aceptación de los hechos que suceden tal y como son u ocurren, de lo contrario nuestro ser no estaría en un marco real lo cual afectaría su equilibrio desde cualquier punto de vista. Por eso no se admiten aquellas relaciones de padres que se creen los mejores amigos de sus hijos. No podemos ser los mejores amigos de alguien que dependió emocionalmente y físicamente de nosotros. Podemos ser los mejores padres e hijos, pero no amigos no somos iguales.

Todos estamos en capacidad de tener relaciones sanas, amable y cariñosa con nuestros hijos, solo basta abrir nuestra mente y corazón para hacer de nuestras relaciones las mejores joyas que exhibamos.

 

COMPLEMENTA ESTA LECTURA CON EDUCACIÓN CON HABITOS EMOCIONALES

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