comportamiento infantil

COMO SABER CUAL ES TU ESTILO DE CRIANZA

Habremos padres de todo tipo, no quiero decir con esto que hay buenos o malos padres, ya sabéis que para mí esas etiquetas no existen, pero sí distingo distintos estilos de crianza como lo son: la autoritaria, sobreprotectora, permisiva y respetuosa. Estos estilos de educación marcan las pautas dentro de un hogar, influyen en la personalidad de los niños que se están educando y a través de ella se medirán los resultados de educación en un hogar determinado.

Como estudiosa y formadora en el área de liderazgo siempre le digo a mis clientes que son ellos como padres los líderes de esa organización que llamamos familia y de ahí la similitud de los tipos de liderazgo con los tipos de crianza.

La forma en que se inculcan los principios, normas y valores dentro del hogar son decisivos para formar a los adultos del mañana. Dene Garvin Klinzing profesor de la Universidad de Delaware en Estados Unidos plantea que el desenlace del niño tiene que ver con el estilo de crianza y el temperamento del niño.

Independientemente de que se sepa o no cada padre adoptamos un estílo de crianza a fin de facilitar el desarrollo de los hijos que les servirá de medio de interacción social, en esta práctica se observan los medios que utilizamos para que los niños vayan logrando objetivos y cumpliendo responsabilidades.

Estos son los estílos de crianza que distingo para la educación de los hijos, vale la pena destacar que no se suele adoptar uno único, se suelen combinar y en ocasiones según sea la situación se ejerce uno u otro:

1. Autoritario. Este estilo suele ser de mucho control, bajo nivel emocional, aquí lo que más importancia tiene son las normas, represiones y exigencias por parte de los progenitores que quieren hacer valer su rol de padres de una manera clara y tajante. Las muestras de amor, sensibilidad hacia las emociones y necesidades de afecto no tienen protagonismo.

Los castigos y las represiones son los medios de acción para hacer ver que las cosas no se están haciendo bien. Los padres son rígidos, no existe poder negociación hacia los hijos, el dialogo y la comunicación no existen. De esta forma se limita la autonomía y creatividad de los niños. Los hijos de este tipo de padres llegan a ser personas con problemas de autoestima, sumisos, personas con problemas de autocontrol y una inteligencia emocional baja.

2. Sobreprotectora. Alguien dijo “Sobreproteger es desproteger”. Este estilo va dirigido al bienestar de los hijos evitándole la frustración, vivencias negativas, cualquier sufrimiento o experiencia desagradable. Los padres tratan de hacer cualquier cosa que sea posible siempre apostando a la seguridad y bienestar del hijo.

Se distingue que es sobreprotectora cuando los padres sobrepasan límites normales y quieren crear una especie de burbuja alrededor de los niños a fin de hacerles un mundo paralelo donde nada ni nadie los puede afectar.

En este estilo los niños crecen con carencia de autonomía, son inseguros, tienen autoestima bajo porque no se creen capaces de alcanzar logros por sus propios medios, llegan a ser personas cómodas acostumbradas a que todo se les haga, son  tímidos, miedosos, inmaduros,  el desarrollo madurativo se les afecta porque no se les da la oportunidad resolver situaciones, afrontarlas y superarlas, no manejan la frustración y suelen ser rechazados en los grupos.

Son estos niños que los padres llegan a extremos de no llevarlos a un parque porque se pueden caer, de estar todo el tiempo cerca de ellos porque algún niño puede no querer jugar con él o quieren bajo cualquier circunstancia que los profesores siempre le pongan una buena calificación a su hijo.

Aquí los padres hacen todo lo que los hijos pueden hacer por sí mismos. Por ejemplo: le recogen la habitación, le dan de comer, los visten, les hacen los deberes y  los acompañan a jugar con otros niños.

3. Permisiva. Aquí ocurre todo lo contrario que con el estilo autoritario, si el otro es negro este es blanco. Aquí el afecto, las emociones y los deseos del hijo es lo que tiene importancia. Los padres no ponen normas ni exigen nada a los hijos, los limites, exigencias y esfuerzos no son parte del vocabulario ni experiencia de los niños.

Los niños se convierten en egoístas, egocéntricos y caprichosos. Son personas que socialmente llegan a tener problemas con falta de empatía, establecer acuerdos, manejo de flexibilidad, tolerancia a la frustración y solución de conflictos.

4. Respetuosa. Este estilo de crianza es a la que mi parecer todos los padres deberíamos poner un poco de atención y aprender a ejercerla. Se trata de respetar el desarrollo, capacidades y ritmo del niño, sin obligarlo a vivir a nuestro ritmo, con nuestros propios propósitos.

En el equilibrio entre los padres y los niños, interviene la inteligencia emocional en la educación, el niño si llora o tiene una rabieta es porque algo no anda bien, pero él es el único medio que conoce y por eso actúa así, no se le abandona, se le ayuda a resolver el conflicto.

Existes normas y límites claros pero bajo una disciplina positiva sin imponer castigos ni elogios, la comunicación es asertiva, se les enseña a los hijos el “NO” como lo que es, parte normal de la vida.

Este estílo de crianza enseña a los niños a conocer y gestionar las emociones, desarrolla la empatía y manejo de la frustración, los entrena para ser personas autónomas, el afecto y las emociones tienen mucha importancia para el desarrollo del niño, llegan a ser personas abiertas con seguridad en sí mismas y autoestima sana.

Me despido a hasta una próxima con estas palabras: “Los gritos no educan, adiestran, con órdenes no se  enseña, se obliga, pero con amor e inteligencia emocional se guía y se acompaña en el proceso de desarrollo del niño a fin ayudarle a adquirir competencias esenciales para el desarrollo social y cognitivo”.

TE RECOMIENDO LEER ESTA CARTA QUE ESCRIBI A LA HIJA DE MI ESPOSO DONDE SE VEN CLARAMENTE LOS ESTILOS DE COMUNICACIÓN

 

 

Compartir esta publicación:
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *