inteligencia emocional

APRENDER A SER

Aprender a ser desde cualquier punto de vista general se enmarca en el logro de un desarrollo integral de las personas desde niños hasta la tercera edad, porque nunca es tarde para aprender, crecer, mejorar y desarrollarse. Cada ser humano es una unidad independiente en un solo cuerpo fisico, con mente, pensamientos, sentimientos y sensaciones propias.

Este aprendizaje en cualquier etapa de la vida debe permitir que cada individuo desarrolle y nutra sus pensamientos, posea criterio propio, desde el cual le sea posible concluir por sí misma ¿Qué debe hacer en las diferentes circunstancias de la vida? Es decir, se busca que la persona sea libre y autónoma.

Los niños saben muy bien de forma innata esto de aprovechar cada día, cada instante porque no saben qué sucederá mañana, se les caracteriza por ser impacientes, intranquilos y con muchas ganas de ese aquí y ahora. A medida que crecemos se desarrolla la capacidad de procrastinar, las causas, múltiples: prejuicios, miedos, responsabilidades, criterios, autoestima, y muchos más.

Con un adecuado aprender a ser, desarrollaremos la capacidad de encontrar en nuestro propio ser la satisfacción, la felicidad, la tranquilidad, “la vida´´ a través del momento presente, del aquí y del ahora de una forma consciente y equilibrada. Es importante que desde niños se eduque a cada niño conociendo y confiando en su propio ser, al fin y al cabo, es la realidad más grande que tenemos todos los seres humanos.

Cada ser posee una capacidad de percepción, esa manera en la que el cerebro interpreta los estímulos sensoriales que recibe, interpretándolos con los sentidos a fin de formar una realidad física del entorno que le rodea. Con una atención plena y consciente de cada instante que vive un individuo se dice que se incrementa hasta en un 65% la capacidad de percepción, haciéndonos más conscientes de la realidad, resolviendo los problemas y situaciones vividas con mayor soltura y raciocinio.

Si cada ser humano fuera realmente consciente del presente, conociera su propia esencia, sus capacidades, habilidades y destrezas, educáramos a nuestros niños con un mayor bienestar individual. La etapa de la adolescencia no buscara tanta aprobación social y los adultos gestionáramos mejor nuestras vidas.

 Se ve con gran preocupación a nivel clínico como cada día se incrementan la aparición de enfermedades mentales, de casos de depresión y ansiedad crónicos, los cuales siempre detrás vienen acompañados de una emoción no gestionada.

Cuando una persona crece conociendo sus fortalezas y debilidades, aprende a obtener recursos que le permitan hacer frente en un momento determinado a la frustración, a una pérdida o incluso a un gran dolor, es decir como lo decía Brené Brown a estar de frente al miedo y al dolor.

De hecho, durante nuestra cotidianeidad hay muchos pensamientos y comportamientos llevados a cabo con una especie de piloto automático, en modo espontáneo, inmediato, y, sobre todo, inconsciente, guiado por nuestros hábitos y experiencias diferentes, los niños que suelen escapar de estas afirmaciones porque naturalmente disfrutan cada momento, ya están experimentando un sinfín de rutias y actividades que los mantiene en un ir rápido, con prisas y poco tiempo.

Vivir momento a momento es el primer libro de Jon Kabat-Zinn y se publicó en 1990. (El libro trata la meditación como una práctica para ayudar a las personas a lidiar con el estrés, el dolor y la enfermedad, a través del desarrollo de la atención consciente, un estado mental centrado en la atención al momento presente, en cada momento de la experiencia). Actualmente se están implementando estas prácticas para contribuir con el desarrollo de la atención plena.

Algunas pautas para “APRENDER A SER” son:

  • El autoconocimiento y la aceptación. Hay que aprender a ser lo que realmente somos y hay que educar a los niños de esta manera, ahora observo con preocupación cómo hay gran cantidad de príncipes y princesas, todos perfectos. ¿Qué es exactamente este conocimiento?, significa descubrir todos los recursos que poseo como individuo para vivir y afrontar situaciones, engloba las competencias cognitivas, emocionales y todas las fortalezas, además las debilidades y áreas de mejora. Es una mira simplemente a la realidad de cada ser humano, esto es algo que cuando somos padres nos cuesta a veces reconocer en nuestros hijos, desarrollamos solo la mirada de virtudes y así les enseñamos.
  • Libertad para pensar y sentir. Todos los niños y las niñas deben disfrutar desde pequeños lo que significa vivir las emociones, asumir responsabilidad sobre su ser, eso incluye las consecuencias de cada acto, así se contribuye además al desarrollo del lóbulo prefrontal y en consecuencia ese adulto del futuro será un ser emocionalmente inteligente. Cada día es más común observar como los adultos llegan a psicólogos, a coach o clases de mindfulness pidiendo ayuda porque no saben qué hacer con sus emociones.
  • Libertad de pensamiento y sentimiento. Es clave para aprender a ser no enjuiciar los pensamientos, ser bondadoso con uno mismo y abrirse a recibir cada emoción sin sentirse culpable o con la necesidad de evitar sentir. La acción de cada ser involucra los sentimientos, incluso aquellos casos patológicos, como los psicópatas tienen consecuencias por esa ausencia o daños en su sistema emocional.

Cuando hemos aprendido a ser autónomos y capaces de tomar decisiones y elaborar juicios, nos haremos responsables de nuestros actos con conciencia, sin sufrimientos, esto implica que seremos respetuosos con nosotros mismos y con quienes nos rodean. De aquí la importancia también en la educación desde los más pequeños, el enseñar a los niños a SER los ayudará a protegerse frente a terceros, a desarrollar la empatía y desarrollar habilidades sociales.

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