mindfulness

5 OBSTACULOS DE LA ATENCIÓN PLENA

Pueden ser quizás muchos más pero hoy resumo los cinco obstáculos de la atención plena que yo misma he podido experimentar. Antes de tomar el hábito de la meditación y por mis propias características de ser una persona muy movida presentaba resistencia hacerlo, sentía que perdía el tiempo, de hecho recuerdo acudir a una escuela de filosofía porque me llevaba mi madre y siempre acababa o dormida en la meditación o haciendo los planes de mis actividades al salir de allí.

Sin embargo, el conocer estos obstáculos en mi juventud me ayudaron a madurar y aprender a perfeccionar cada día más mi técnica, ahora creo que esa actitud contribuyó a que mi experiencia ahora sea cada vez más enriquecedora. No solo durante la práctica sino en toda mi vida. Cosa que me agradezco a diario porque gracias al mindfulness trato de no perderme ni un minuto de mi vida como madre, he disfrutado desde los trasnocho en los primeros meses de vida de mi bebe, hasta ahora cuando lo escucho leer, enfadarse o simplemente jugar.

El mindfulness nos da todas las herramientas necesarias para estar presentes en cada instante de nuestras vidas, aprender a reconocer estos obstáculos nos ayudara a superarlos, a continuación te explico cada uno de ellos y te invito a que hagas tu propia reflexión sobre los mismos:

  • Deseo. Siempre estamos en constante deseo de algo, nos apetece cualquier cantidad de cosas al día, materiales o no. En el caso de la atención plena nos podemos distraer con cosas tan sencillas como la temperatura por ejemplo si es invierno desearíamos que fuera verano y si es verano viceversa. Así nos puede ocurrir con cualquier cosa, es decir, si estamos tratando de disfrutar el desayuno podemos distraernos pensando en la comida, la cena o lo que paso en la noche. Para controlar los deseos es importante centrar la atención en lo único que podemos disfrutar o cambiar ese momento.
  • Aborrecimiento. Siempre queremos los resultados para ya, de no ser así nos parece que algo no funciona. Cuando no percibimos que la práctica del estar en el aquí y en él ahora nos está dando buenos resultados decidimos dejarlo pensando que eso no es para nosotros o que son cuentos. Para mejorar esta actitud es importante darle tiempo a nuestra mente y cuerpo adaptarse a esta forma de vivir.
  • Pereza. Es tan común procrastinar, es más fácil ir poniendo fechas y obstáculos para decidir vivir en el aquí y en el ahora, por ejemplo puedo dar fe de madres que me dicen que cuando sus hijos crezcan quizás ya tendrán tiempo para esto. No es cuestión de tiempo, es cuestos de aprender a vivir, de experimentar y saborear los beneficios que esto tiene. Siempre recomiendo comenzar por ir activando cada sentido poco a poco, luego todos a la vez y así hasta poder introducir inclusive el hábito de meditar.
  • Tiempo. Tenemos la percepción de que si tomo un café en calma, o desayuno sin leer las noticias quizás ya no soy productivo, nada más lejos de la realidad, el ser multitarea está comprobado que no hace a las personas productivas. Hay que trabajar sobre disminuir la actividad mental e incrementar la atención a lo que hacemos en cada instante. Cuando hay que comer se come, cuando hay que leer se lee y cuando hay que conducir se conduce.
  • Duda. Todo lo que sea desconocido para nosotros nos crea duda e incertidumbre, y para combatirlo empezamos a investigar primero en nuestro entorno familiar y social, de no conseguir gran información buscaremos en la red seguramente hasta conseguir algo que nos de confianza. Aquí lo que sucede es que a pesar de la información comenzamos a cuestionar el éxito que eso puede tener en nosotros. Yo propongo siempre probar mínimo tres meses con constancia y observación, incluso le recomiendo a mis clientes hacerse un diario para poder valorar el éxito o no. La duda llega a convertirse en un gran obstáculo cuando secuestra la iniciativa y la capacidad de acción para vivir la experiencia.

Te recomiendo una práctica muy sencilla pero efectiva:

Trata de identificar tú obstáculo, apuntalo y describe como sabotea tu práctica. Escribe como podrías convertirlo a tu favor buscando su antónimo, por ejemplo la deseo– desinterés, si notas que en el desayuno estas muy abocado a leer, hablar por teléfono o revisar los correos, pierde el interés en lo que no sea tomar el desayuno y otórgale en otro orden de importancia y con tiempos estipulado la atención a esos asuntos.

El conocer estos obstáculos y vencerlos resulta enriquecedor para el desarrollo de nuestra atención plena, contribuye a gestionar el estrés y mejora nuestro bienestar integral a través del bienestar físico y emocional.

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